domingo, 23 de agosto de 2015

Cuaderno de verano 2015

Tanto si está de vacaciones como si has reiniciado la actividad, tal vez estos días tengas un poco mas de tiempo. Si es el caso, os paso el listado de las seis entradas más leídas este año en mi blog, tanto en catalán como en castellano:

Los cinco temas más leidos este 2015 por orden de lecturas han sido:

    1. Elecciones Municipales, Hagamos algo ?. Una serie de propuestas ciudadanas a los partidos políticos para las elecciones municipal.







    2. Fiscalidad y empresas. Que pagan o dejan de pagar las grandes empresas ?, ¿dónde?, Porque?





    3. Inmigración. Tanto la triste situación en el Mediterráneo como el hechos de Salou estos últimos días me han llevado a dar mi visión que pide ir más allá de lo evidente.



    4. El ébola todavía. A pesar de haber desaparecido en nuestros medios porque ya no tenemos enfermos con pasaporte español, la epidemia de Ebola sigue.









    5. Trailwalker 2015 en Girona. Un resumen de mis experiencias como espectador de este reto sorprendente de hacer 100 km andando en menos de 32 h. 4 personas juntas
Ademas, tienes la oportunidad de apuntarte a la proxima edición del Trailwalker en Girona o en Madrid


   6. El Hambre de 795 millones. La situación del hambre en el mundo sigue siendo una de las vergüenzas más grandes del planeta.

lunes, 17 de agosto de 2015

'Top manta', negocio ilícito




Articulo publicado en "El Periodico" el 16 de agosto de 2015. Podeis encontrar el articulo en el propio periodico en este enlace.

En ocasiones son prácticas ilegales. En otras, legales pero ni ética ni socialmente responsables. Por un lado, condiciones laborales absolutamente indecentes. Jornadas larguísimas, sueldos increíblemente bajos que obligan a los trabajadores a tener que vivir en condiciones infrahumanas y con la angustia de perder el trabajo. Por otro, no pagan impuestos. Mientras el ciudadano paga religiosamente sus impuestos, ellos no lo hacen. Ni aquí ni en ninguna parte, y esto es competencia desleal. Esto les coloca, frente al resto, en una situación de privilegio que no es justa. Hay que denunciar con firmeza estas prácticas y hay que ser implacable con sus responsables.

Y no. No estoy hablando del top manta de nuestras ciudades.

Hablo de las grandes empresas multinacionales que operan en todo el mundo. Tienen sus sedes en paraísos fiscales, y con ayuda de asesores y de leyes hechas a medida prácticamente no pagan impuestos ni en los países donde producen ni en los que venden. El resultado es, por ejemplo, que todos los impuestos que dejan de pagar en África superan con creces lo que después los diferentes gobiernos donan en concepto de cooperación internacional.

El top manta son migajas al lado del volumen de negocio de estas grandes empresas.

Aunque presuponemos un canal de producción y distribución lícito y otro ilícito, de hecho el comercio internacional es un top manta a gran escala. Así, el 65% del dinero que se pierde en África es por la elusión de impuestos de las empresas transnacionales. Más del 50% del comercio mundial pasa por un paraíso fiscal. Y así es como el 1% de personas más ricas del mundo tiene tanta riqueza como el 99% restante. Si nuestros gobiernos pusieran el énfasis en luchar contra las ilegalidades y alegalidades del comercio internacional, y contra las disfunciones y los desequilibrios que provocan, en todo el mundo las personas tendrían muchas más oportunidades. Suficientes, probablemente, para no tener que venir masivamente en Europa a malvivir, y estarían más capacitadas para poder exigir sus derechos a sus gobiernos.

Si miramos los tristes sucesos de Salou desde esta perspectiva, quizá sea más fácil poner cada cosa en su lugar y en su dimensión. Quizá así entenderemos mejor el drama que se ha vivido y la reacción que ha habido.

Y tal vez podamos tener una visión más serena y más global. Porque el mundo es realmente global, aunque nuestras leyes, nuestras herramientas y nuestra mirada no lo sean, y nos cueste pensar en responsables y soluciones más allá de nuestras fronteras. Lamentablemente, los políticos que nos dicen «primero los de casa» o que «limpiemos» nuestras ciudades, los que hacen leyes como la ley mordaza o los que olvidan que el verdadero compromiso internacional de un país no es con el comercio sino con la justicia global, no nos están ayudando nada a entenderlo.

sábado, 15 de agosto de 2015

Top manta: desigualdad global, injustícia local


El texto original de este artículo ha sido  publicado en el blog "Desigualdad" el 15 de agosto de 2015 de Eldiario.es  y tambíen lo encontrareis alli



Los hechos de Salou y la muerte de Mor Sylla han vuelto a poner sobre la mesa el debate del top manta de una manera dramática. Es necesaria una investigación seria para determinar si la actuación de los Mossos fue correcta o proporcionada, y qué nivel de negocio o responsabilidad tenía el señor Sylla, pero nos equivocaremos si nuestro análisis de los hechos termina en Salou, en Cataluña o en España.

Los manteros son el símbolo perfecto de un sistema de producción y consumo internacionalizado muy desigual e injusto, del que no queremos ver la parte más oscura. A menudo, los productos del top manta y los de las tiendas más lujosas se producen en los mismos países y en las mismas condiciones de precariedad. ¿Por qué los Estados persiguen la venta de unos y en cambio no hay un seguimiento de cómo se producen los otros? Se presupone que hay un canal de producción y distribución lícito y otro ilícito pero algunos datos nos indican que el comercio internacional se parece más de lo que creemos a un top manta a gran escala. Por ejemplo, el 65% del dinero que se pierde en África es por elusión de impuestos de las empresas transnacionales. A nivel mundial, más del 50% del comercio internacional "pasa" por un paraíso fiscal. No hace ni cuatro meses que Oxfam Intermón saco un informe " Derechos que penden de un hilo" para explicar la situación de explotación en las fábricas textiles de Centroamérica, similares a las de muchas empresas en China o Bangladesh. Y otro informe titulado “ La ilusión Fiscal" explicando que en 2012, las empresas del Ibex35 pagaron un promedio de 3,8% del impuesto de sociedades cuando tenían que pagar un 30%. De todas estas empresas sabemos nombres y apellidos.

Desde el 1 de julio y como consecuencia directa de la ley mordaza el top manta es delito y puede suponer 600 euros de multa. Si no puedes pagarla, de seis meses a dos años de prisión o incluso la expulsión del país. Cierto que por el circuito informal de los manteros se "pierde" algo de dinero en nuestro país. Pero el mismo día que moría el señor Sylla, salía de prisión un gran empresario acusado de corrupción, un ex-tesorero imputado hacía vacaciones en su casa de montaña y nos enterábamos que después de 6 años, quizás pronto habrá juicio del caso Palau. Leyes favorables y abogados para unos. Ninguna oportunidad, ninguna complicidad para otros. Si comparamos delitos y volúmenes defraudados aquí y en todas partes, y lo que les acaba suponiendo a unos ya otros, entenderemos nítidamente el concepto de injusticia.

Mientras no tomemos conciencia del carácter global de muchos de nuestros problemas "locales" no podremos abordarlos correctamente. Es un error creer que con leyes y castigos locales o nacionales detendremos dinámicas internacionales. Son políticas miopes las que nos hablan de "primero los de casa" y de "limpiar" nuestras ciudades. Es irresponsable aprobar  ciertas políticas de internacionalización empresarial, o apoyar a instituciones y acuerdos económicos y financieros internacionales sin asumir que provocarán aún más efectos "colaterales" en nuestro país. Exijamos sueldos y condiciones de trabajo justas en todas partes y que las empresas paguen sus impuestos para sostener sistemas sanitarios y educativos de calidad en cualquier país,  exijamos que se eliminen los paraísos fiscales, y  combatamos, en serio, las desigualdades. Probablemente esto acabe con el 80% del top manta. No es imposible. Muchos y muchas trabajamos para ello.

¿Qué pasa en Bangui?

La República Centroafricana es poco conocida. Quizás os suene el nombre de Bangui, la capital, y la cruel guerra entre "musulmanes y cristianos" que hubo en el 2013.
Como en la mayoría de conflictos internacionales, nunca nos acabamos de saber exactamente qué pasó realmente, ni por qué, ni tenemos más datos del país, ni sabemos qué pasa con la gente después de los estallidos de violencia. Los períodos de post-conflicto parar las ONGD son muy complicados y uno de los peores dolores de cabeza, porque la actuación pueden formar parte de la solución, o generar nuevos problemas.

Los barrios de Bangui continúan desiertos. Las casas destrozadas y nadie ha sacado los restos de coches quemados. La vegetación que lo va invadiendo todo revela que la destrucción no es reciente.

La gente sigue en campos de refugiados que tienen un denominador común: el miedo y el abandono internacional.
El miedo es el peor y el más bloqueante de todos los sentimientos. Pero no se puede recriminar que tengan miedo los que han vivido los actos de violencia más crueles.
El arma más efectiva de cualquier guerra, no es ningún fusil, ni bomba, ni tanque ni soldado; el arma más efectiva es el miedo. Y la gente vive con miedo. Nadie quiere volver donde vivía. Por no revivir lo que allí pasó, pero sobre todo por temor a que vuelva a pasar.

Las comunidades a menudo desconocen que hay en realidad detrás del odio del otro bando, y ahora todas las personas de buena voluntad de los dos bandos tienen miedo a las del otro. No es fácil volver a confiar con tanta muerte por medio.

Oxfam Intermón trabajamos acompañando estas comunidades olvidadas en su esfuerzo de recuperar cierta normalidad y reconstruir la confianza. Los apoyamos al generar las mínimas seguridades (medidas de protección que ellos eligen), proveemos agua potable y alimentos, y construimos alcantarillado. No deben permanecer aquí para siempre, pero ahora hace falta tiempo.
Las verdaderas razones del conflicto van más allá de una guerra de religiones. Los diamantes y las tensiones entre agricultores y nómadas tienen un papel. Y el proceso de reconciliación debe abordar estos problemas

No es fácil resolver algunos problemas de siglos, no se puede hacer deprisa, ni es sólo una cuestión de dinero. Como en todo, los procesos y cómo los hacemos, son los que abren o no, vías de solución reales. Espero poder explicaros algún día, que en Bangui, sus mujeres, sus hombres y sus niños han vuelto a los barrios, han vuelto a casa y que la vida se ha normalizado.






Articulo publicado en la columna mensual de la revista El Portal de Centelles (Num 252 Agosto2015)