domingo, 20 de mayo de 2018

Alimentos ¿o dinero?

Las crisis de hambre en el mundo, están ancladas en nuestro cerebro con dos imágenes tan potentes como cuestionables. La primera es que son inevitables y la segunda es que la solución es repartir alimentos.

Y este esquema se retroalimenta continuamente por la información que recibimos por todos lados tanto desde África como de nuestros barrios, pueblos y ciudades. Por eso, lo que os voy a contar, sorprende. Quizás los conceptos que teníamos gratuitamente anclados, se moverán y ventilaremos, con aire nuevo, alguna parte de nuestro imaginario.

Que el hambre no es una fatalidad divina, ya lo he explicado más de una vez en este espacio. No, no lo es. Todas las hambres tienen siempre una explicación humana y/o política. Pero tampoco es cierto que el hambre, sólo se combate repartiendo alimentos.

En Mauritania en concreto, hemos dejado de repartir alimentos y ahora repartimos directamente dinero. Sí, entregamos dinero. Cuando lo digo, a menudo saltan todas las alarmas, pero dejadme que lo explique un poco.

Repartir alimentos o artículos concretos (kits de higiene) en estas situaciones es bastante complejo, es extraordinariamente caro, puede ser poco útil y tiene algunos efectos secundarios importantes. Puede ser poco útil porque no a todos les faltan las mismas cosas mismo, y estás entregando a todos lo mismo. Es caro porque estas distribuciones suelen requerir una logística complicada y cara. Y tiene efectos secundarios, porque si yo inundo de arroz, maíz o kits de higiene una zona, hundo en poco tiempo todo el comercio, ya débil de por sí, que había en la zona de estos productos.

Si se hace una buena selección de a quién debe dar el dinero, todos los beneficiados por el programa podrán comprar lo que realmente necesitan, es mucho más digno, se llega a muchísima más gente, se hace más rentable y refuerzas indirectamente todo el comercio local.

De hecho en nuestro entorno el propio banco de alimentos o algunos ayuntamientos están buscando a algunos lugares fórmulas similares para que sus usuarios puedan elegir lo que necesitan en supermercados propios o incluso comprar en supermercados convencionales con unas tarjetas concretas que sirven solo para un tipo concreto de productos.

Seguro que ahora lo veis más claro pero os queda una pregunta: ¿Cómo aseguramos que no hay fraude? ¿Que no se lo gasten en alcohol por ejemplo? Os tengo que decir que aunque se pueden introducir limitantes en todos los casos, esto no ocurre. L as personas que tiene una familia con hambre, tienen claro cuáles son sus prioridades. O por lo menos, el fraude pasa tanto, como cuando distribuyes alimentos.

Pensedlo y vereis, que dar dinero en vez de alimentos, aunque rompa nuestro esquema mental, es mucho más justo y sobre todo más digno. Al menos, esa es nuestra experiencia.

Altres articles en aquest blog sobre la fam:
Articles i webs sobre el tema de la fam:

Artículo publicado en la revista "El Portal" de Centelles num. 285 de Mayo del 2018


lunes, 16 de abril de 2018

Semana Santa y el "procés" catalán

Esta semana santa he apreciado como se comparaba lo que pasó hace 2.000 años y lo que pasa actualmente en Cataluña. Muchos chistes y tuits usaban este paralelismo. La Navidad también se presta a este juego fácilmente y por eso yo mismo hago belenes adaptados.

Con independencia de las creencias, la Pascua de hace 2.018 años  no deja de ser una reacción desproporcionada de un estado muy fuerte, primero contra una persona y luego contra sus seguidores, que ponían en riesgo los cimientos de un imperio con sus ideas y planteamientos. La actitud de sus gobernantes, la interpretación sesgada de su justicia en función de los intereses políticos y la fuerza que da tener un conjunto de personas armadas al servicio del poder, son las claves en ese tipo de respuestas del poder.

Es lógico que se vean paralelismos. Los que intentan cruzar la frontera desde África hacia Europa también los ven. Y los ven los familiares y compañeros de los jóvenes de Altsasu. Y también los sirios que hace meses que son bombardeados por su gobierno a Guta. Y los refugiados y la población del lago Chad perseguidos por Boko Haram y castigados por la estrategia de defensa de los soldados chadianos. Y Helena Maleno. Y los que están sufriendo la acción de las "maras" en El Salvador. Y los rohingya en Miannar. Y los ven en Palestina. E incluso los ven también en la lucha por el soterramiento de las vías del AVE en Murcia que hace más de 200 días que dura.

Cuando hablamos de una situación de abuso de poder, de falta de justicia y de uso de la fuerza por parte de un cuerpo armado, encontramos situaciones análogas multiplicadas por todas partes del planeta.

Y si además de mirar el ámbito geográfico abrimos el ámbito temporal y pensamos en 2.000 años de historia, faltaría espacio para recoger en cuántas ocasiones la gente ha sentido algún paralelismo con la semana santa. A mi cada semana santa se me hacen presentes unos cuantos "Jesús" por todo el mundo que son encarcelados y torturados. Y unos cuantos asesinados. Y eso solo porque querían un cambio justo, por tener ideas diferentes o para pedir que no estropeamos el planeta.

Los paralelismos con el proceso y lo que ocurrió hace 2000 años son lícitos pero deben tener en cuenta que el mundo y la historia es muy ancho y muy profundo, y que también hay muchas otras luchas justas. Levantar la mirada da amplitud y sitúa la lucha propia, en su punto. Incluso, descubrir que no es ni de lejos la única, ni la más flagrante, le puede dar más sentido a la lucha mas próxima.




Artículo publicado en la revista "El Portal" de Centelles num. 284 de Abril del 2018

jueves, 22 de marzo de 2018

Desde el 15M hasta Lavapies


Este texto ha sido publicado originalmente en el blog de la Coordinadora Española de ONGD. 

La muerte de Mame Mbaye, el mantero de Madrid, ha sido motivo de polémica. Por la causa de la muerte y por la disputa política de quien dijo primero que. Lo único irrefutable es que ha muerto. La autopsia dice que de un infarto. Médicamente es prácticamente imposible demostrar que un infarto es debido a lo que ha sucedido minutos u horas antes de producirse. Y por lo tanto no podemos afirmar una asociación causa-efecto. Aunque sabemos que las situaciones de estrés son situaciones que estadísticamente preceden a los infartos.

 No nos podemos imaginar lo que es vivir continuamente con el miedo de ser detenido, encerrado en un CIE y / o devuelto a tu país sin demasiados cumplidos después del periplo y de las incontables veces que se jugaron la vida para llegar hasta aquí. Descanse en paz Mame, sus ilusiones, sus sueños y sus esperanzas.

Pero este hecho, actúa de cortina de humo sobre un problema de fondo, para mí muy preocupante. El problema no es demostrar la "causa-efecto", ni saber quién fue el primero en relacionar los dos hechos, ni conocer al detalle lo que sucedió, porque esto ya hemos visto que nos lo podrán terminar disfrazando y vendiendo como quieran.

El problema es que de un tiempo a esta parte hemos visto muchos episodios donde la policía practica una violencia absolutamente desproporcionada, gratuita y lo que es peor dirigida a ciudadanos inocentes y no-violentos. La policía en Murcia, en Cataluña, en Sol, en Lavapies, al 15M, etc. ha dejado de ser el servicio público que da seguridad y protege a los ciudadanos por ser una amenaza contra los ciudadanos y sus derechos. Y ese es el problema. Este es el verdadero y grave problema.


En el vídeo veréis una de las cargas de la policía que se encuentra en Arona Diakhate que está quieto sin ninguna actitud agresiva ni peligrosa y recibe una descarga de golpes (alguno claramente ilegal) hasta hacerle perder la conciencia sin que él haga ningún intento de repeler la agresión. Sinceramente impresiona.

No sé qué genera esta praxis. No sé si estos comportamientos son consecuencia de las órdenes de los superiores, de la sensación de impunidad, de la misma formación o de selección de personal que tienen los cuerpos de policías. O si lo es la "ley de seguridad ciudadana" (conocida como ley mordaza) por la que se protestaba este pasado fin de semana.
Sólo sé que no hay ciudadano de bien que pueda defender una actuación así. Tanto es así, que hemos visto varias veces que los gobiernos optan por negarlas (a pesar de que todo el mundo haya visto las imágenes), vestirlas de eufemismos o directamente invertir el sentido de la violencia, aunque no sea cierto ni haya ninguna imagen que lo acredite.

No podemos generalizar este comportamiento a toda la policía. Todos conocemos actuaciones muy positivas de la policía. Positivas e incluso ejemplares y heroicas a veces. Y eso es lo que me preocupa más. ¿Porque en estos cuerpos hay un silencio cómplice de la mayoría hacia estas actitudes y actuaciones que dañan la imagen de todo el cuerpo? ¿O por qué se silencian las quejas internas y quién lo hace? ¿Qué interés hay en que los ciudadanos sigamos perdiendo la confianza en los servicios públicos que pagamos entre todos?
No lo sé. Sólo sé que esto genera una pérdida de confianza de la ciudadanía y que actúa como una carcoma a los cimientos de la sociedad. El resultado es demoledor para la construcción de una sociedad equilibrada y justa. Para la convivencia diaria. Para la paz social.
Me gustaría mucho escuchar a los sindicatos policiales denunciando a los compañeros que están aprovechando su impunidad para hacer este mal. Mal contra los ciudadanos que lo único que hacen es quejarse o expresar ideas diferentes, y contra todo el resto de la ciudadanía, a los ojos de la cual, pierden toda su credibilidad y legitimidad.
Cuando la fuerza del corporativismo es superior a la de los valores, las instituciones están enfermas de un cáncer que acabará con ellas. Y de paso con la sociedad.
Por favor, miembros de la policía, generen los mecanismos y poner en marcha los procedimientos y la transparencia para que los ciudadanos no acabamos viéndoles como una amenaza, en lugar de como un servicio.


viernes, 9 de marzo de 2018

Casaldàliga? Sí, gracias!



Hace pocos días Pedro Casaldáliga ha cumplido 90 años. 90 años de compromiso, 90 años de renovar una iglesia que había perdido toda la esencia detrás de las formas, 90 años de jugarse la vida cada día, 90 años de estar al lado de los que no tienen nada. Se ha hablado muy poco del tema. Un poco en TV3 y lo mejor un artículo de David Fernández en Vilaweb. Por el contrario estos días también se ha hablado, y mucho, de la vergonzante actuación de 7 personas de Oxfam Gran Bretaña hace siete años en Haití. Se trata de unos hechos preocupantes y del todo inaceptables por tratarse de trabajadores humanitarios.

Nunca se ha hablado tanto de las ONG. La cobertura ha sido completamente desproporcionada en radio y televisión para hablar de un hecho negativo excepcional  hace 7 años cuando cuesta lo indecible arrancar un minuto para explicar lo que se hace bien cada día: el trabajo del 99% de las personas que trabajan en Oxfam, los informes, las campañas, los avances. (Oxfam Intermón ha aparecido en los medios en un solo mes, 8.000 veces más por un solo escándalo antiguo, que lo que es habitual por toda su labor en cualquier campo en un mes estándar).

Tras el de Haití, se han hecho públicos otros casos de acoso y comportamiento inadecuado en diferentes ONG. Bienvenidos sean todos los reconocimientos de errores y de medidas de control. Las ONG no son espacios al margen de la sociedad. Y estamos abatidos porque ya ni sabemos cómo pedir disculpas ni a quién. Porque somos una entidad que hace bandera de la lucha por los derechos de las mujeres. Pero también estamos asustados por las inquina y la poca profesionalidad de muchos periodistas, su mediocridad y el hablar sin saber, de tantos tertulianos.

Que pretenden los medios? Que pretenden los grupos económicos que hay detrás de los medios? Es muy preocupante la deriva del periodismo. El problema no es sólo que la gente se dé de baja como socia sin darnos la oportunidad de explicarnos., el problema es la desconfianza y la sombra de sospecha sobre todo y sobre todos. El problema es que no echamos de menos saber más de Pere Casaldàliga. Que no llenemos horas y horas de informativos con él y sus causas y sus razonamientos. Conseguir que su ejemplo se contagie. Que no tenga más interés un escándalo aislado que el compromiso de toda una vida o de toda una institución.



Hay que replantear la función de algunos medios. Y si somos socias o socios de alguna ONG implicarnos más y pedir más coherencia en todo lo relacionado con la desigualdad de género en todas partes. Ojalá que todo esto nos sirva para aprender y hacer los cambios que aún hagan falta. Ojalá que se pueda recuperar la confianza porque estoy convencido de que el mundo es mejor con Oxfam Intermón. Porque como dice el mismo Pedro, "No basta con ser creyente, también hay que ser creíble.

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Más información: 

1. Pere Casaldàliga:

2. Respuestas de Oxfam Intermón a las informaciones:


3. Si consideras que una manera de reaccionar es aportando dinero para compensar las bajas de socios aquí tienes dos opciones:
 Si no eres socio y alguna vez has pensado en hacerte socio o ahora ves claro que hay que defender instituciones así, hazte socio. Si ya lo eres, ayuda un poco más unos meses!
✅ Si no eres socio ➡ hazte socio!
✅ Si eres socio      ➡ dobla la cuota por unos meses



Artículo publicado en la revista "El Portal" de Centelles num. 283 de Marzo del 2018






lunes, 19 de febrero de 2018

¿Para quien ha acabado la crisis?

Hace 10 años que Zapatero negaba con todas sus fuerzas el inicio de la crisis económica. Y a pesar de todo, la realidad lo arrolló. A él y de paso a todos los españoles, por no haber tomado medidas a tiempo.

Hace unos meses que Rajoy nos cuenta que la recuperación y el crecimiento es un hecho. Pero la realidad también la arrollará porque obvia que no es para todos. El informe que acaba de sacar Oxfam Intermón dice que en España 4 de cada 10 € de la recuperación económica han quedado en manos del 1% más rico. Al 40% más pobre le ha llegado sólo 1,7 € de cada 10 € de la recuperación económica.

Y otro informe paralelo a nivel mundial de Oxfam Intermón, nos dice esta tónica a escala mundial se acentúa en cifras aún más escandalosas y 8 de cada 10 € de la recuperación en el mundo se los ha quedado el 1% más rico

Esto ha sucedido básicamente por la disociación de dos curvas, la de la productividad y la de los salarios. Mientras la productividad y las ganancias crecían, los sueldos no lo han hecho o lo han hecho en una proporción bajísima. La diferencia creciente entre estas dos curvas son las que explican quién se queda los beneficios. Se aprovechó la crisis para congelar sueldos, precarizar condiciones laborales y subcontratar (nueva manera de bajar los sueldos hasta un 33% de media). Y eso no ha cambiado.

Tener trabajo a tiempo completo ha dejado de ser una garantía de no ser pobre o muy vulnerable.
Ser mujer implica cobrar un 20% menos de media.
Ser joven, tener trabajos temporales y precarias.

Con los beneficios de la recuperación económica en el mundo, podríamos haber erradicado la pobreza 7 veces.
Si el sueldo mínimo fuera de 1.000 €, tendríamos garantizado un mínimo de dignidad.

Combatir la pobreza implica asegurar la redistribución de la desigualdad extrema. Y esto lo haremos asegurando unos mínimos ingresos para cualquier persona y unos impuestos que tengan una verdadera función redistributiva.

Que no nos pase como en España donde actualmente una persona que ganan el salario mínimo, tendrá que trabajar 71 años para cobrar lo mismo que un alto directivo gana en un año. O lo que ocurre en muchos lugares del mundo donde el jefe de la empresa gana en 4 días lo que una trabajadora suya ganará en toda su vida laboral.

A esto nos referimos cuando hablamos de desigualdad extrema. Tanto en el mundo como en nuestro país. Como siempre.




  •  Más información:
- Informe : Premiar el trabajo, no la riquezaOxfam Intermón Enero 2018  
Anexo metodológico de los informes  Oxfam Intermón Enero 2018 




Artículo publicado en la revista "El Portal" de Centelles num. 28e de febrero del 2018

miércoles, 31 de enero de 2018

#DefendiendoAMaleno, de nuevo

Artículo publicado originalmente en el blog Migrados de El Pais

Hoy Helena Maleno volverá ante el juez marroquí. Con preocupación. Pensando en sus hijos seguramente. Con el miedo de saber que puede que termine en la cárcel. Acusada de algo que no solo no ha cometido, sino que odia: la trata de personas. Cree como todos nosotros que las personas migrantes no dejan sus derechos en la puerta de su casa cuando se van, sino que los acarrean con ellos.  Cree que todo el que abusa de las personas vulnerables pierde su dignidad como persona y su legitimidad como ciudadano.

Y mientras le preocupa todo eso, le vendrán a la mente rostros e historias. De los chicos que vio ayer refugiados en las montañas de Marruecos, por ejemplo, y que mostraban el miedo en su cara. El miedo mezclado con la esperanza de saltar algún día la valla o el estrecho y tener una vida mejor. También los rostros de los que conoció y no volverá a ver nunca más porque a pesar del buen hacer de los equipos de Salvamento Marítimo de Almería, perdieron la vida en el mar.
En lo que va de año, solo un mes, 218 personas han perdido la vida en el Mediterráneo, muchas de ellas en nuestras costas.

Y con todo esto en la cabeza irá Helena al juzgado de Tánger. Con el deseo de salir libre.  Y la esperanza de que las autoridades españolas hayan cumplido su deber y hayan enviado oficialmente el auto por el que la Fiscalía de la Audiencia Nacional no ve ningún indicio de delito en su actuación. Tan simple como esto. Comunicar una cosa que ya existe.

Mientras escribo estas líneas todavía no ha llegado el papel. Es por procedimientos y legalidades, dicen. Pero todos sabemos que nada mejor que los protocolos y los reglamentos cuando no quieres hacer algo.

Lo que sí ha hecho el Gobierno español a través de la policía nacional, de la UCRIF (Unidad contra redes de Inmigración y falsedades), es presentar un expediente criminal para que Marruecos haga lo que la justicia española no ha hecho, por considerar que no hay indicio de delito:  juzgar a Helena por traficar con seres humanos, por ser cómplice de las mafias, unos hechos tergiversados y alineados con el discurso oficial del Gobierno que, como guardián de la frontera sur de Europa, no puede permitir que entre nadie.

Infelizmente, la situación de Helena no es una excepción. En verano el ministro Zoido ya acuso a las organizaciones de rescate en el Mediterráneo de ejercer un efecto llamada con su trabajo y recientemente, José Palazón, presidente de la ONG Prodein que trabaja con menores en situación de vulnerabilidad en Melilla, también se ha visto perseguido por denunciar malos tratos en un centro de menores. E infelizmente esto no pasa solo aquí. En 2017, 312 defensores y defensoras en 27 países fueron asesinados por su trabajo pacífico, según datos recopilados por Front Line Defenders. Y miles de activistas están siendo amenazadas cada día para que callen la boca, para que abandonen su lucha por los derechos humanos.

Pero esto que pensábamos que solo ocurría lejos de casa, ahora también pasa en nuestro país, con nuestro Gobierno. Si este gobierno que se llena la boca con la ley, no tiene la misma rigurosidad para cumplirla cuando no le interesa.

Por eso debemos reaccionar. La ciudadanía debe demostrarle al Gobierno que estamos al lado de quien defiende los derechos humanos. Ya son más de 30.000 personas las que en 36 horas, le hemos pedido al Gobierno que opte claramente por la defensa de los ciudadanos españoles y por la defensa de quien defiende los derechos humanos.

Defender a una ciudadana española, es una obligación. Defenderla cuando esta con problemas por una acusación falsa de un cuerpo del propio estado, es un deber. Y si esta, es además una ciudadana excepcional y ejemplar, es un crimen no hacerlo.

Ojalá, a esta hora, Helena marche hacia el juzgado con una sonrisa en su rostro porque sabe que la ciudadanía ha conseguido que las autoridades españolas la defiendan. Esperemos.

lunes, 22 de enero de 2018

De habitantes a ciudadanos (Rep. Dem. del Congo)

He estado con José Barahona que dirige los programas de Oxfam en Repúbica Democrática del Congo.

La realidad que cuenta es aterradora. El Congo tiene la misma extensión que toda Europa del oeste (incluida Inglaterra). Tiene una inmensa parte central de selva. Ninguna carretera comunica las ciudades más importantes del país. Del Congo se extrae el 80% de coltán, y también oro y diamantes pero quien lo exporta son los países vecinos. Hay múltiples focos de tensión, más de 70 grupos armados y cuatro millones de personas desplazadas en zonas de difícil acceso. Y casi un millón de refugiados de los países vecinos. Imposible llegar a todo el mundo en un país así.

Su gobierno no ha convocado elecciones y está ilegalmente en el poder. Y puede convertirse en un estado fallido en breve. 90 millones de personas que pueden sufrir las consecuencias del desgobierno y de la presión de los intereses económicos del estado vecinos y lejanos.

Y de lo cual los medios no nos dicen nada.
Como puede que un millón de refugiados en una Europa de 500 millones de habitantes sea un problema inmenso y 5 millones de desplazados en un país de 90 millones de personas, no salga en los medios?
Y cómo puede ser que hoy todavía no podamos llegar a grupos de personas con malnutrición crónica en un país así?
Es muy complicado llegar a los lugares donde están las personas, hay muchos problemas de seguridad y eso hace que cueste mucho dinero hacer llegar alimentos y no disponemos de suficientes recursos para que nadie sabe que está pasando en el Congo y no hay donativos para cubrirlo.

A la imprescindible asistencia de emergencia a la población desplazada hay que sumar la principal trabajo hacer a un país así, conseguir ciudadanía activa. Que los habitantes pasen a ser ciudadanos. Que se organicen, que exijan sus derechos. Esto llevará tiempo, pero es un factor clave. Es fácil apadrinar un niño pero nos cuesta más donar cuando el destino son cosas difíciles de fotografiar. Nos falta madurez solidaria en este aspecto y esto hace que tengamos poca financiación para programas como estos. Lástima! Porque los resultados de trabajos como este, serán los que cambiarán realmente el país.

Un par de ejemplos.
Al este un grupo de mujeres se organizó y decidió qué cosas se podían hacer para mejorar. La primera que decidieron es pedir a todo un ejército que desplazara su campamento unos kilómetros para evitar las continuas violaciones de niñas. ¡Y lo han conseguido!
El segundo, en el norte un grupo de mujeres logró que los grupos armados que viven de cobrar peajes en las carreteras, el día de mercado no les cobraran.

Pueden parecer testimoniales, pero son el comienzo de cambios mucho más grandes.


Artículo publicado en la revista "El Portal" de Centelles num. 281 de Enero del 2018