lunes, 19 de febrero de 2018

¿Para quien ha acabado la cisis?

Hace 10 años que Zapatero negaba con todas sus fuerzas el inicio de la crisis económica. Y a pesar de todo, la realidad lo arrolló. A él y de paso a todos los españoles, por no haber tomado medidas a tiempo.

Hace unos meses que Rajoy nos cuenta que la recuperación y el crecimiento es un hecho. Pero la realidad también la arrollará porque obvia que no es para todos. El informe que acaba de sacar Oxfam Intermón dice que en España 4 de cada 10 € de la recuperación económica han quedado en manos del 1% más rico. Al 40% más pobre le ha llegado sólo 1,7 € de cada 10 € de la recuperación económica.

Y otro informe paralelo a nivel mundial de Oxfam Intermón, nos dice esta tónica a escala mundial se acentúa en cifras aún más escandalosas y 8 de cada 10 € de la recuperación en el mundo se los ha quedado el 1% más rico

Esto ha sucedido básicamente por la disociación de dos curvas, la de la productividad y la de los salarios. Mientras la productividad y las ganancias crecían, los sueldos no lo han hecho o lo han hecho en una proporción bajísima. La diferencia creciente entre estas dos curvas son las que explican quién se queda los beneficios. Se aprovechó la crisis para congelar sueldos, precarizar condiciones laborales y subcontratar (nueva manera de bajar los sueldos hasta un 33% de media). Y eso no ha cambiado.

Tener trabajo a tiempo completo ha dejado de ser una garantía de no ser pobre o muy vulnerable.
Ser mujer implica cobrar un 20% menos de media.
Ser joven, tener trabajos temporales y precarias.

Con los beneficios de la recuperación económica en el mundo, podríamos haber erradicado la pobreza 7 veces.
Si el sueldo mínimo fuera de 1.000 €, tendríamos garantizado un mínimo de dignidad.

Combatir la pobreza implica asegurar la redistribución de la desigualdad extrema. Y esto lo haremos asegurando unos mínimos ingresos para cualquier persona y unos impuestos que tengan una verdadera función redistributiva.

Que no nos pase como en España donde actualmente una persona que ganan el salario mínimo, tendrá que trabajar 71 años para cobrar lo mismo que un alto directivo gana en un año. O lo que ocurre en muchos lugares del mundo donde el jefe de la empresa gana en 4 días lo que una trabajadora suya ganará en toda su vida laboral.

A esto nos referimos cuando hablamos de desigualdad extrema. Tanto en el mundo como en nuestro país. Como siempre.




  •  Más información:
- Informe : Premiar el trabajo, no la riquezaOxfam Intermón Enero 2018  
Anexo metodológico de los informes  Oxfam Intermón Enero 2018 




Artículo publicado en la revista "El Portal" de Centelles num. 28e de febrero del 2018

miércoles, 31 de enero de 2018

#DefendiendoAMaleno, de nuevo

Artículo publicado originalmente en el blog Migrados de El Pais

Hoy Helena Maleno volverá ante el juez marroquí. Con preocupación. Pensando en sus hijos seguramente. Con el miedo de saber que puede que termine en la cárcel. Acusada de algo que no solo no ha cometido, sino que odia: la trata de personas. Cree como todos nosotros que las personas migrantes no dejan sus derechos en la puerta de su casa cuando se van, sino que los acarrean con ellos.  Cree que todo el que abusa de las personas vulnerables pierde su dignidad como persona y su legitimidad como ciudadano.

Y mientras le preocupa todo eso, le vendrán a la mente rostros e historias. De los chicos que vio ayer refugiados en las montañas de Marruecos, por ejemplo, y que mostraban el miedo en su cara. El miedo mezclado con la esperanza de saltar algún día la valla o el estrecho y tener una vida mejor. También los rostros de los que conoció y no volverá a ver nunca más porque a pesar del buen hacer de los equipos de Salvamento Marítimo de Almería, perdieron la vida en el mar.
En lo que va de año, solo un mes, 218 personas han perdido la vida en el Mediterráneo, muchas de ellas en nuestras costas.

Y con todo esto en la cabeza irá Helena al juzgado de Tánger. Con el deseo de salir libre.  Y la esperanza de que las autoridades españolas hayan cumplido su deber y hayan enviado oficialmente el auto por el que la Fiscalía de la Audiencia Nacional no ve ningún indicio de delito en su actuación. Tan simple como esto. Comunicar una cosa que ya existe.

Mientras escribo estas líneas todavía no ha llegado el papel. Es por procedimientos y legalidades, dicen. Pero todos sabemos que nada mejor que los protocolos y los reglamentos cuando no quieres hacer algo.

Lo que sí ha hecho el Gobierno español a través de la policía nacional, de la UCRIF (Unidad contra redes de Inmigración y falsedades), es presentar un expediente criminal para que Marruecos haga lo que la justicia española no ha hecho, por considerar que no hay indicio de delito:  juzgar a Helena por traficar con seres humanos, por ser cómplice de las mafias, unos hechos tergiversados y alineados con el discurso oficial del Gobierno que, como guardián de la frontera sur de Europa, no puede permitir que entre nadie.

Infelizmente, la situación de Helena no es una excepción. En verano el ministro Zoido ya acuso a las organizaciones de rescate en el Mediterráneo de ejercer un efecto llamada con su trabajo y recientemente, José Palazón, presidente de la ONG Prodein que trabaja con menores en situación de vulnerabilidad en Melilla, también se ha visto perseguido por denunciar malos tratos en un centro de menores. E infelizmente esto no pasa solo aquí. En 2017, 312 defensores y defensoras en 27 países fueron asesinados por su trabajo pacífico, según datos recopilados por Front Line Defenders. Y miles de activistas están siendo amenazadas cada día para que callen la boca, para que abandonen su lucha por los derechos humanos.

Pero esto que pensábamos que solo ocurría lejos de casa, ahora también pasa en nuestro país, con nuestro Gobierno. Si este gobierno que se llena la boca con la ley, no tiene la misma rigurosidad para cumplirla cuando no le interesa.

Por eso debemos reaccionar. La ciudadanía debe demostrarle al Gobierno que estamos al lado de quien defiende los derechos humanos. Ya son más de 30.000 personas las que en 36 horas, le hemos pedido al Gobierno que opte claramente por la defensa de los ciudadanos españoles y por la defensa de quien defiende los derechos humanos.

Defender a una ciudadana española, es una obligación. Defenderla cuando esta con problemas por una acusación falsa de un cuerpo del propio estado, es un deber. Y si esta, es además una ciudadana excepcional y ejemplar, es un crimen no hacerlo.

Ojalá, a esta hora, Helena marche hacia el juzgado con una sonrisa en su rostro porque sabe que la ciudadanía ha conseguido que las autoridades españolas la defiendan. Esperemos.

lunes, 22 de enero de 2018

De habitantes a ciudadanos (Rep. Dem. del Congo)

He estado con José Barahona que dirige los programas de Oxfam en Repúbica Democrática del Congo.

La realidad que cuenta es aterradora. El Congo tiene la misma extensión que toda Europa del oeste (incluida Inglaterra). Tiene una inmensa parte central de selva. Ninguna carretera comunica las ciudades más importantes del país. Del Congo se extrae el 80% de coltán, y también oro y diamantes pero quien lo exporta son los países vecinos. Hay múltiples focos de tensión, más de 70 grupos armados y cuatro millones de personas desplazadas en zonas de difícil acceso. Y casi un millón de refugiados de los países vecinos. Imposible llegar a todo el mundo en un país así.

Su gobierno no ha convocado elecciones y está ilegalmente en el poder. Y puede convertirse en un estado fallido en breve. 90 millones de personas que pueden sufrir las consecuencias del desgobierno y de la presión de los intereses económicos del estado vecinos y lejanos.

Y de lo cual los medios no nos dicen nada.
Como puede que un millón de refugiados en una Europa de 500 millones de habitantes sea un problema inmenso y 5 millones de desplazados en un país de 90 millones de personas, no salga en los medios?
Y cómo puede ser que hoy todavía no podamos llegar a grupos de personas con malnutrición crónica en un país así?
Es muy complicado llegar a los lugares donde están las personas, hay muchos problemas de seguridad y eso hace que cueste mucho dinero hacer llegar alimentos y no disponemos de suficientes recursos para que nadie sabe que está pasando en el Congo y no hay donativos para cubrirlo.

A la imprescindible asistencia de emergencia a la población desplazada hay que sumar la principal trabajo hacer a un país así, conseguir ciudadanía activa. Que los habitantes pasen a ser ciudadanos. Que se organicen, que exijan sus derechos. Esto llevará tiempo, pero es un factor clave. Es fácil apadrinar un niño pero nos cuesta más donar cuando el destino son cosas difíciles de fotografiar. Nos falta madurez solidaria en este aspecto y esto hace que tengamos poca financiación para programas como estos. Lástima! Porque los resultados de trabajos como este, serán los que cambiarán realmente el país.

Un par de ejemplos.
Al este un grupo de mujeres se organizó y decidió qué cosas se podían hacer para mejorar. La primera que decidieron es pedir a todo un ejército que desplazara su campamento unos kilómetros para evitar las continuas violaciones de niñas. ¡Y lo han conseguido!
El segundo, en el norte un grupo de mujeres logró que los grupos armados que viven de cobrar peajes en las carreteras, el día de mercado no les cobraran.

Pueden parecer testimoniales, pero son el comienzo de cambios mucho más grandes.


Artículo publicado en la revista "El Portal" de Centelles num. 281 de Enero del 2018

sábado, 13 de enero de 2018

Defender a quien defiende


Estoy comiendo con Helena Maleno en Tánger. Su móvil no para de sonar. Francés, español, árabe. Salvamento marítimo, Estado marroquí, familiares. Cara tranquila y manos firmes que escriben datos en los manteles.
Hace pocas preguntas: ¿cuántos?, ¿color?, ¿lugar de salida?, ¿dirección?, ¿potencia del motor? Las que con el tiempo sabe imprescindibles para encontrar a la gente. Las que le pedirá salvamento marítimo.

54 personas. 3 niños. Pero, ¿hay una o dos? Más llamadas. Hasta que consigue la información precisa. No hay ni una, ni dos. Hay tres. Han encontrado una. 11 muertos. 8 desaparecidos. Y mientras seguimos comiendo. Y hablando de su situación.
Llama salvamento marítimo que necesita más precisión para rescatar las otras dos. Ella alaba la labor hiperprofesional de salvamento marítimo de Almería que tiene unos valores éticos a prueba de bombas. Y seguimos comiendo. Y siguen llamando. Como si fuera lo más normal del mundo. De hecho, normal no es, pero desgraciadamente es habitual.


Por la noche, nos hemos encontrado con unos 200 o 300 jóvenes en la catedral del obispo Santiago Agrelo, siempre recomendable de seguir en las redes. Venían del bosque. A pie. En medio de la lluvia y un frío terrible. Y cuando hemos terminado casi a las nueve de la noche han regresado al bosque, también a pie. Mojados y sin la ropa adecuada.
Han venido solo para apoyar a Helena. Y lo han hecho dentro la catedral porque es el único lugar donde se sienten seguros. Afuera tienen miedo, mucho miedo. En sus ojos se ve. Son jóvenes. Mucho. Casi críos algunos de ellos. Parece un grupo de instituto.
Mañana serán ellos los que intentarán saltar la valla o se meterán en un bote de juguete para cruzar el estrecho. Y con una llamada sabremos si los han rescatado, si han muerto o si han desaparecido. Así de duro. Por el delito de querer vivir. Mejor dicho sobrevivir.


Y mientras tanto, la Policía española hace informes contra Maleno y, por ende, contra la esperanza de esta gente. Convirtiendo el salvador en verdugo. Convirtiendo su compromiso en culpabilidad. Su acción desinteresada de socorrer, la acusan de lucro. Salva vidas y la acusan de provocar las muertes. Y como la Audiencia Nacional española no ve delito, como no podía ser de otro modo, traspasan el expediente a Marruecos para que, aparte de hacer el trabajo sucio de contener a las personas que quieren llegar a España, hagan también el de cargarse a quienes nuestro Estado de derecho no puede.

Es muy grave. Y por eso hemos apoyado a Maleno. Por eso, la Coordinadora de ONGD de España, representantes de la Iglesia Católica, del Consejo General de la abogacia y mucha más gente, hemos presionado a todas las personas que hemos podido. Por eso, visitamos el lunes al cónsul. Y, por eso, la Embajada ha respondido y está trabajando para deshacer lo que la policía ha hecho.

A estas alturas, después de oír la declaración de Helena, el juez se debe estar preguntando: ¿cómo puede haber llegado esto aquí?, ¿por qué hay gente que quiere perjudicar a esta señora?, ¿qué mundo hemos creado para que haya gente que quiere tanto mal a quien hace tanto bien?
Esperaremos la declaración del día 31. Esperaremos que el Estado español deje claro que no persigue a Maleno y, mientras tanto, le seguiremos enviando toda la energía y le daremos todo nuestro apoyo.


#DefenderAQuienDefiende




Este texto también ha sido publicado en El Pais

martes, 9 de enero de 2018

Las predicciones del 2018 alrededor de la pobreza


La última semana de diciembre es habitual hacer balance del año en curso y de las  previsiones del siguiente. No suele ser tan habitual hacerlo pensando en clave de "pobreza". Alrededor de la pobreza hay predicciones que serán visibles, las hay ocultas y las habrá invisibles.


Las visibles y que provocarán más presencia en periódicos y noticiarios en relación con la pobreza seran las catástrofes naturales. Y dentro de las catástrofes naturales, la sequía, las inundaciones y los huracanes que se están incrementando debido al cambio climático. Fenómeno que tiene su origen en países ricos básicamente aunque las consecuencias principales son en países empobrecidos. No olvidemos, cada vez que veamos una noticia de estas, que las consecuencias de una catástrofe natural son el resultado de la fórmula "Impacto = Intensidad del fenómeno x Vulnerabilidad de la población". Y, por tanto, grandes daños provocados por catástrofes nos hablan de la pobreza más que de la naturaleza.

Las ocultas, o sólo visibles con una mirada crítica, son las de la desigualdad y la pérdida de derechos y espacios de participación ciudadana. Ambas son globales pero con expresiones locales. Si el crecimiento económico que habrá en España y Cataluña este 2018 sigue los patrones de distribución actuales, al final del 2018 tendremos más gente pobre o en el umbral de la pobreza. Y en el mundo, tres cuartos de lo mismo. El principal obstáculo para combatir la pobreza es el crecimiento de la desigualdad extrema. La pérdida de derechos y espacios de participación de la sociedad civil es visible en las actitudes y leyes con consecuencias para todo el que piensa diferente de lo que los gobiernos consideran "bueno" para la sociedad.
Lo hemos visto claramente en Cataluña, pero nos podrían hablar los titiriteros de Madrid, los jóvenes de Altsasu o n'Helena Maleno, a quien están juzgando a Marruecos a instancias de un informe de la policía española por el delito de salvar vidas.
A escala global estos espacios se están reduciendo en todas partes y las muertes de defensores y defensoras de los derechos humanos, desgraciadamente están incrementándose debido a la impunidad que dan los gobiernos a estos actos.

En el grupo de las invisibles, no podemos olvidar la peor consecuencia de la pobreza, el hambre. No es nueva, y por eso ya no hablamos de ella. Este 2018 el hambre matará 9 millones de personas. Sí, 9 millones según las previsiones optimistas. Hace pocos días me hablaba José Barahona contándome la dura situación de hambre que están sufriendo 4 millones de personas desplazadas por la violencia y el desgobierno que hay en Rep. Democrática del Congo..

Pero también hay otra predicción más que hará digeribles las anteriores: seguirá habiendo una multitud  de gente luchando contra estos tres tipos de previsiones.

          Gente desde las entidades (trabajando o dando apoyo económico y/o con activismo),
          gente desde la calle pidiendo acoger refugiados o luchando contra la violencia de género, o
          gente en todas partes luchando contra las políticas injustas de los gobiernos.

Estas personas imprescindibles evitarán que estas predicciones sean peor de lo que serían y son las que revertirán las tendencias.

                Movilizaciones (como las que hemos tenido en Cataluña) por temas políticos o sociales,
                ciudadanía consciente de que existe un recorte real de derechos
                y personas con espíritu crítico analizando la situación con ojos globales,
son los enemigos más grandes de los poderes económicos, los gobiernos y los estados que las quieren perpetuar.

La clave para evitar que las predicciones de cara el 2019 sigan en la línea de las del 2018 está en nosotros. En nosotros si adoptamos actitudes más políticas y si estamos junto a cualquier lucha justa, sea la que sea y esté donde esté.
Y si la "ley mordaza" española no nos lo impide.

lunes, 1 de enero de 2018

Los 6 artículos más leidos en 2017 ( en este blog)

Cierro el año 2017. Un año que para mí ha tenido 4 elementos importantes.

El que más me ha impactado personalmente ha sido el tema de los refugiados llegados a Europa. Europa, y España de una manera especial, han sido incapaces de acoger ni la escasa cuota que se habían propuesto. España el día del vencimiento del plazo tenía un incumplimiento de más del 88% del compromiso. Si a esto se le suma la continua violación de los derechos humanos que hacemos en la frontera sur, la situación de los CIE, el grupo de personas encerradas en la cárcel de Archidona o la denuncia a través de Marruecos a la activista y defensora de los derechos humanos, Helena Maleno, se hunde, bajo mi punto de vista, la legitimidad moral, legal y ética de cualquier gobierno. Me parece tan injusto, inhumano y degradante lo que está haciendo el gobierno español que este año he acabado dedicándole una cuarta parte de las entradas del blog.

También me ha impresionado, por proximidad y sentimientos, la situación en Cataluña. He experimentado como una misma realidad podía ser vista de manera tan diferente a un lado y otro del Ebro. Tanto, que la mayoría de veces parecía imposible. Contrariamente a lo que dicen, a mí no me ha hecho perder ningún amigo ni a uno ni al otro lado ni me ha impedido hablar allá donde fuera. He procurado escuchar y entender. Y he entendido un poco los juicios y opiniones de personas que, desde lejos, veían las cosas de manera muy diferentes que yo. Una vez más no he entendido al gobierno español. Todo ello me ha ayudado a entender, salvando las distancias, otros fenómenos graves de enfrentamientos en otros paises. He entendido como con dinámicas de mentiras, de control de medios y de generación de odio, se puede terminar enfrentando una población que ni se conocen ni se han hecho nada directamente.

Local y globalmente me ha preocupado también el tema de la desigualdad extrema porque es la gran lacra que hay detrás de la mayoría de problemas del mundo. Por eso le he dedicado tres entradas.

También me impresionó -como a todos- el atentado terrorista de Barcelona. La proximidad no me ha generado un sentimiento diferente y me he sentido tan cerca de la injusticia de hechos de terrorismo sean en las Ramblas, en París, en Nigeria, Somalia, Chad o Siria. En este caso me ha hecho pensar mucho como unas personas que formaban parte de nuestra sociedad, pueden acabar haciendo actos como este. Es evidente que todos los inmigrantes en algún momento han sentido rechazo. Es evidente que las políticas de acogida tienen mucho que mejorar. Pero no era imaginable para mí que ciudadanos como yo puedan llegar a hacer y justificar actos como estos.

He procurado hablar también de situaciones y cosas que pasan a países de los que casi nunca sabemos nada. Y también he hablado de hambre, la solidaridad, del comercio de armas y del 0,7%.
De todas estas 20 entradas las que más ha leído y por tan probablemente más os han gustado son:

EN CASTELLANO: 

1. Navidad 2.017, una visión diferente de la Navidad
Esta es  la entrada más leída cada año. Una interpretación personal de donde hubiera podido nacer Jesús este año 2017. He imaginado que nacía "mantero". Podía haber sido en muchas ciudades donde personas como ellos intentan sobrevivir, a menudo con lo único que pueden hacer, debido a su situación legal. Pero la he ambientado en  Barcelona y he querido tener un recuerdo al atentado terrorista de este pasado verano. Incluye un video animado del belen.

2. Más allá del luto
La manifestación de rechazo del atentado terrorista de Barcelona fue especial. Y la versión que dieron los medios no era la que vivimos los que allí estábamos. En este artículo intento explicar la manifestación que yo viví, bastante lejos de la que explicaron según qué medios. Sí que pasaron cosas diferentes durante la manifestación, pero no son las que nos han contado

3. La solidaridad, mejor con la cabeza.
Las fechas de Navidad y año nuevo, son propicias a las donaciones solidarias y las renovaciones de compromisos. El año pasado esta reflexión coincidía con el escándalo de la estafa solidaria de los padres de Nadia Nerea y por eso escribí este texto de como creo que debe ser nuestra solidaridad, y que sigue vigente hoy



4. 0,7%, todavia pendiente.
El 0'7% que nunca llegó, y para que servía cuando iba por el camino de alcanzarse, antes de que los recortes le dejaran en el 0,1%. Una serie de cuatro artículos de cuatro temáticas (género, acción humanitaria y refugiados, ciudadanía y cambio climático) sobre la utilidad de la cooperación con ejemplos reales.


5. Incumplen, pero seguimos

Los 214 días últimos días que tenía el Gobierno Español para cumplir el compromiso de acogida de refugiados se les hemos estado recordando, día a día, con un calendario y un contador. Se acabó el plazo y el estado español ha incumplido el compromiso y la legalidad vigente que tanto dice defender. Un 88,5% de incumplimiento. ¿Es un fracaso? ¿Cómo nos hemos de sentir? ¿Hay algo positivo? ¿Qué tenemos que hacer ahora? Es lo que intento responder en este artículo.

6. Inmunizados contra el hambre
Inmunizados contra el hambre. Una reflexión en torno a la casi nula respuesta a la crisis de hambre más grande desde la creación de Naciones Unidas en 1945. ¿Estamos inmunizados? ¿Por qué? ¿Quién es responsable de todo? ¿Los medios, las ONGD, la ciudadanía? Reflexiono acerca de todo esto en esta entrada. ¿Porque ignoramos que cada día mueren de hambre 25.000 personas?

I EN CATALÁN:

1. Navidad 2.017, una visión diferente de la Navidad

2. La vida, un privilegio
Una reflexión hecha a partir del testimonio de una compañera que desde República Democrática del Congo me explicaba con toda normalidad que cada noche oyen disparos en el barrio. Una noche habían matado a dos militares que la población había pillado robando. Y mi compañera añadía: "la vida aquí es un privilegio, no un derecho", que me llevó a escribir este artículo que tiene al final una dedicatoria a Pedro Viñoles que también nos ha dejado este año.

3. Más allá del luto

4. La solidaridad, mejor con la cabeza.

5. No es momento de callar
Un grupo de personas en un vuelo de Vueling preguntaron qué estaba pasando con un pasajero esposado que sufria. Las reacciones a este hecho me hicieron pensar en esta dinámica que nos quieren imponer tan perversa del "mejor callar para no complicarte la vida". Y no, nunca podemos callar, pero a estas alturas, mucho menos.
El texto es un agradecimiento a todos los que diariamente no callan ante algo que está mal, llámese abuso, corrupción, injusticia o de cualquier otra manera.

6. Que quiere esconder Sr. Zoido? #SalvarVidasNoEsDelito
A raíz de unas declaraciones del ministro Zoido en las que decía entre otras perlas: "Hay que concienciar a las ONG que están para ayudar y no está para favorecer o potenciar la inmigración irregular". Es un ataque flagrante a las entidades y personas que están salvando vidas en primera línea y a las que se culpabiliza de la llegada de personas que vienen de otros países. Después, a su manera pidió disculpas, pero sus palabras reflejan bien lo que desgraciadamente piensan #SalvarVidasNoEsDelito

jueves, 28 de diciembre de 2017

La pobreza empieza en el salario.

Teóricamente en una empresa el sueldo está en función de la responsabilidad y de la capacidad de generar valor o riqueza para la misma empresa. Es decir, está en función de la capacidad y la calidad que tienes para hacer lo que haces.

Aceptando esto, ¿hasta qué diferencia de sueldo considerarías justa entre el que más gana y el que menos gana dentro de una misma empresa? Y quien dice justa, dice ética o razonable. ¿El doble? ¿Cuatro veces más? ¿Diez? ¿Doce veces más como querían limitar en Suiza hace unos años? ¿Hasta veinte veces más? Para hacernos una idea, si el sueldo mínimo está alrededor de 700 €, cobrar 10 veces más significaría cobrar 7.000 € al mes. Cobrar 20 veces más significaría cobrar 14.000 € al mes.

Pregúntate, antes de seguir leyendo, hasta qué diferencial podrías aceptar tu dentro de una misma empresa.

Mientras lo pensáis, os cuento que el tema viene a colación porque la desigualdad extrema es el freno más importante que tenemos para combatir la pobreza en todas partes. En países remotos y en nuestro propio país. He explicado en alguna otra entrada en este blog que la mejor herramienta que tenemos para luchar contra la desigualdad extrema es la fiscalidad, que bien utilizada es una manera eficaz de redistribuir los ingresos. Pero si lo que ingresamos cada uno es desorbitadamente diferente, la fiscalidad no podrá hacer suficientemente bien su trabajo.

Por eso os preguntaba hasta qué punto creéis que tiene lógica una diferencia de salarios. ¿Lo has decidido? Concreta tu cifra antes de pasar al siguiente párrafo.

Estos días se ha presentado un informe de las diferencias salariales en las principales empresas españolas, las llamadas del Ibex-35. Estas 35 empresas generan un 10% de todo el trabajo en España y son una buena cata de cómo puede estar el tema. Sabéis qué diferencia hay entre el sueldo medio (no el más bajo, el medio) y el de su director/a general? ¿10?, ¿20? ¿50?

No. Mucho más. Según el informe "Diferencias Abismales" de Oxfam Intermón, esta diferencia es de 112 veces. Dicho de otro modo, un empleado medio de cualquiera de estas empresas tiene que trabajar 112 años para ganar lo mismo que su jefe gana en un año. Esta diferencia se ha incrementado más de un 30% desde 2014 al 2016. Y no es la cifra más escandalosa. Si lo comparamos con el sueldo más bajo, que era lo que le proponía al principio, la proporción puede subir hasta 992 veces (Ferrovial) o 1.252 veces (Banco Popular). A este escándalo de diferencial, hay que sumarle la brecha salarial de género, la presencia de sólo un 20% de mujeres en los altos directivos y los incrementos de beneficios para los accionistas.

Asimismo, estas grandes empresas tienen una importante presencia en paraísos fiscales muy sospechosa de elusión y evasión fiscal. Y por lo tanto perjudican doblemente a sus trabajadores y toda la ciudadanía en general.

¿Sabéis qué proporción hay en vuestra empresa? ¡Mirarlo! Exijamos que estas diferencias indecentes no se den, que los salarios mínimos sean más altos y que los máximos más bajos. Diferencias salariales elevadas, fiscalidades poco progresivas y por tanto ineficientes y evasión y elusión fiscal, son los componentes ideales para mantener el círculo vicioso de la desigualdad creciente.
Si no rompemos este círculo vicioso de la desigualdad extrema, aquí y en cualquier parte del mundo, no romperemos con la desigualdad que está evitando combatir la pobreza y la injusticia.

Artículo publicado en la revista "El Portal" de Centelles num. 280 de Diciembre del 2017


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