viernes, 20 de julio de 2018

¿Luchas exprés? No existen

En 2011, un acaparamiento de tierras en Polochic (Guatemala), echaba 769 familias de la tierra donde habían vivido siempre. Subterfugios legales habían permitido que inversores extranjeros lograran la titularidad de tierras y los echaran a pesar de su resistencia. Murieron tres campesinos en el desalojo. Hicimos una campaña internacional, recogida de firmas y presión política. Tres años de campaña consiguieron que 140 familias obtuvieran tierras. Pero hemos seguido trabajando en silencio y hoy la mitad de las 769 familias ya vuelve a tener tierras
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En febrero del 2017 una masiva manifestación en Barcelona pedía la acogida de refugiados. Antes y después multitudes de pequeños actos, charlas y gestos a menudo calificados de testimoniales, no conseguían que España pasara de un triste 11% del magro compromiso de acogida. En junio de 2018, el Aquarius con 629 náufragos, son acogidos en un puerto de la península después de que durante días los países europeos les fueran rechazando en un espectáculo denigrante.En Julio del 2018 también una sentencia del tribunal Superior de Justicia, por la demanda que hizo Sotp Mare Mortum, condena al Gobierno español por incumplimiento

Son dos ejemplos de una inmensa lista que confirma, una vez más, que los resultados de verdad van descompasados ​​temporalmente a las demandas. Somos una sociedad donde los bancos, la televisión a la carta, Amazon, Ikea, y fast-food, nos han acostumbrado a darnos, casi inmediatamente, todo lo que deseamos. Tanto, que hemos acabado pensando que esto es lo más normal y natural. Por eso cuando vamos a un acto, a una manifestación o una charla, tendemos a pensar que ha sido inútil si no hemos encontrado o no nos han dado una solución casi instantánea.

Pero esto de la inmediatez, es un espejismo, un engaño más. La realidad es diferente. Y este retraso entre cuando luchamos y cuando se consiguen las cosas, demasiado a menudo nos desanima. Cuando vamos a una manifestación (seamos pocos o muchos), cuando hacemos pequeños gestos diarios o acciones de protesta testimonial y no vemos resultados, es necesario que pensamos que esto es el mundo de la lucha social, no el mundo de Amazon.
Es el mundo de verdad, el del tercer sector, el de las personas .. el mundo donde las cosas necesitan y se toman tiempo para cambiarse.
Ni conseguiremos las cosas inmediatamente si salimos a la calle, ni cuando se consiguen están desligadas de haber salido previamente en la calle. Cualquier pequeño gesto, suma para conseguirlo.
Hay que seguir luchando por refugiados, manteros, campesinos, y por todo lo que pida dignidad y lucha, sin esperar que el resultado sea como el de llegar a casa y montar un mueble de Ikea.
Paciencia.

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Más información y recursos:
Artículo publicado en la revista "El Portal" de Centelles num. 287 de Julio del 2018





martes, 26 de junio de 2018

¡Con sentido del humor!


Carmen es una mujer indígena con años de lucha a sus espaldas, pero de edad difícil de concretar. Enérgica. Habla con autoridad. Es de una aldea del Perú. Nunca hubiera imaginado viajar un día fuera de su país. Estaba predestinada a hacer y ser lo que había hecho y sido su madre, su abuela y su bisabuela. El campo, la familia, y afrontar el día a día, luchando para que los hijos e hijas y el marido, tuvieran lo mínimo imprescindible. Siempre cuidando de todo lo que rodea a la familia y acostándose demasiados días, sin saber que comerían al día siguiente. Forma parte de esas culturas de una rica tradición oral, pero sin haber tenido ninguna oportunidad de aprender a leer y escribir, ni su lengua, ni el castellano.
Pero un intento de desalojo de sus tierras, las enfrentó a perderlo todo. Y se organizaron. Alguien tenía que liderar el grupo de mujeres, que con más valentía que sus maridos, hicieron frente a la ocupación. Y sin querer, ni darse cuenta, se puso ella a la cabeza. Días de lucha y más lucha para acabar consiguiendo quedarse en sus tierras, las de siempre, las de todos sus ancestros.
Estuvimos a su lado para apoyar su lucha y nos lo han agradecido siempre.

Después de aquella, vinieron otras luchas para conseguir vivir con dignidad. Se convirtió en una lideresa fuerte y carismática que ha seguido a la cabeza del movimiento regional. No se definía como feminista, pero era evidente que la suya era una revuelta de las mujeres. A ellas no le hacía falta ponerle ningún nombre.

Es impresionante escucharla explicando su lucha, la dureza de lo que enfrentaron, las miserias y lo que puede llegar a hacer el poder económico y el capital cuando está decidido a ganar dinero como sea. Y es más duro aun cuando el poder político y la policía y el ejército están al servicio del poder económico y atacan con impunidad y salvajemente a la población. Son impresionados estas historias. Llena de coraje estar en contacto con gente que ha luchado tanto.

Acabó la reunión y me quedé hablando con ella mientras esperábamos que llegara el tren que nos devolvía a la Madrid. Me preguntó por las campañas que teníamos y se las expliqué. Aún impresionado le expliqué también que, en muchas de ellas, no conseguíamos resultados y que me indignaba tanta dejadez, tan poco apoyo de una gran parte de la ciudadanía a veces y tan poca conciencia de algunos políticos.
Me paró, me miró y me dijo con fuerza y convicción:
- Doctor! (Para los sudamericanos el protocolo y los títulos son importantes y hay que respetarlos) Va a tener que luchar usted toda la vida por algo. Si no es por esto, será por cualquier otra cosa. ¿Verdad?
- Verdad, le contesté.
- Pues no lo haga enfadado y hágalo de buen humor. Algo que hay que hacer toda la vida, es imprescindible hacerlo de buen humor.

Me quedé callado. Una sola frase condensaba toda la filosofía de la lucha y su sostenibilidad en el tiempo. Es espectacular toda la fuerza y enseñanza que destilan tan pocas palabras.
Paré de caminar, me la miré ... ¡y sonreí!
- ¡Exacto!, ¡así !, me dijo

Y tenía toda la razón. Una cosa es que luchemos convencidos, con convicción y reclamando derechos que demasiado a menudo se ven vulnerados, pero otra cosa es, como lo hacemos.
Estamos demasiado acostumbrados a ver políticos, famosos e incluso activistas que para demostrar su lucha y que tienen razón, están permanentemente enfadados.

Aprendamos de las personas que saben realmente lo que es luchar es condiciones que casi nadie de nosotros soportaría. ¡Aprendamos de Carmen, y luchemos como ellas!
¡Luchemos y hagámoslo siempre por alguna causa noble o por alguien que sufre injustamente, pero siguiendo su consejo, no confundamos estar indignados con estar enfadados con todo y con todos!
¡Luchemos con una sonrisa! ¡Y sobre todo con sentido del humor!


Artículo publicado en la revista "El Portal" de Centelles num. 286 de Junio del 2018

martes, 5 de junio de 2018

Y a pesar de todo, ¡persistimos!

Publicado también el el blog Pobreza Cero de la Coordinadora de ONGD

La cooperación suele ser noticia para desacreditarla, para atribuirle corrupción, por un supuesto escándalo o para justificar su desaparición. Difícilmente encontramos espacios para explicar logros y cambios reales en la vida de millones de personas.
La semana pasada Oxfam Intermón publicó los datos oficiales de la cooperación española en su web de la Realidad de la Ayuda. Un año más, podemos certificar lo lejos que estamos de los compromisos adquiridos.


Hace tiempo que la cooperación para la mayoría de ONGs dejó de ser una inyección de dinero en países empobrecidos. Hace tiempo que la cooperación ha dejado de ser sólo transferencia de recursos económicos y humanos entre países ricos y pobres. Las evaluaciones y los datos que continuamente recogemos las entidades nos demostraron hace ya muchos años que la cooperación no puede basarse sólo en proyectos y dinero (aunque son necesarios y que los que hemos gestionado, los hemos utilizado de la mejor manera posible).
Explicar que pasa realmente lejos de casa, pedir cambios en leyes y decisiones políticas e interpretar la realidad pensando en el 99% de la ciudadanía son también decisivos en la labor de las ONG.

Un ejemplo. En el informe "La ilusión fiscal" de Oxfam Intermón se dice que del 100% del dinero que se “pierde” en África, un 5% es por corrupción, un 30% por negocios ilícitos y un 65% por elusión y evasión fiscal. Este 65%, en volumen, duplica casi toda la ayuda de todos los países del mundo a África. Es decir, lo que deberían tener por justicia, duplica lo que les damos por generosidad.

Este dato y muchos más en el mismo sentido, hace que entidades como VSF por ejemplo, este explicando que consumimos más azúcar de lo que necesitamos, que los ecologistas reclamen más consumo de proximidad y comercio justo, que GRAIN denuncie el acaparamiento de tierras, y que la Mesa por Colombia denuncie las intervenciones de una empresa privada catalana al puerto de Buenaventura. En Oxfam Intermón nos lleva a estar luchando contra los paraísos fiscales, para poder tener una fiscalidad justa como herramienta para luchar contra la desigualdad. No se puede juzgar y seguir recortando y desacreditando la cooperación por sí sola, sin analizar la escena internacional y las injustas y desiguales relaciones mundiales.

A pesar de ello, sólo hablando de Oxfam Intermón, hay 19 millones de personas que en 90 países les ha cambiado la vida. Se ha revertido su situación como un calcetín gracias a que la cooperación, combinada con su iniciativa y su esfuerzo, les ha dado una oportunidad que nunca hubieran tenido. Son 19 millones de personas que no volvieron a acostarse dando vueltas a la idea de emigrar o de ser un refugiado. A escala de todas las ONGs del estado español, son 35 los millones de personas a las que llega la ayuda española en 105 países, a pesar de la ayuda oficial del gobierno entre 2009 y 2015 se haya reducido un 73% y se hayan perdido 2.400 puestos de trabajo.

El gobierno español y sus presupuestos desgraciadamente no están dispuesto ni a los cambios de coherencia de políticas que se necesitan ni a invertir los mínimos imprescindibles y comprometidos. Los datos oficiales dicen que lejos del 0,7%, España dedica un 0,17% con unas décimas de incremento sobre el año anterior y teniendo en cuenta que se incluyen en la cifra los gastos de refugiados en nuestro país, tanto de acogida como de "control de la migración". Mantenemos la reclamación de que los costes de acogida estén mermando los de ayuda en origen y así no conseguiremos nunca dar suficientes oportunidades a los países para que las personas no tengan que migrar a la fuerza. Al ritmo de crecimiento actual de la ayuda, tardaríamos 38 años en llegar al 0,7%. Hecho el análisis con profundidad, los fondos dedicados realmente a desarrollo y acción humanitaria son realmente ridículos.

Nos duele la dejadez, tanto en la coherencia de políticas como en conseguir el testimonial 0,7%. Nos duele el acoso a activistas como Helena Maleno, a personas y entidades defensoras de los derechos humanos, y la ignorancia de la imprescindible coherencia de políticas. Es decir, que lo que hacemos con una mano no lo desmontemos con la otra.

Dejemos de pensar que la cooperación es un intercambio más o menos generoso o solidario de dinero y recursos. La cooperación es un tema de justicia. La cooperación está intentando ir a las raíces de los problemas. La cooperación continúa haciendo proyectos para seguir cerca de quien sufre estas injusticias. Y por eso precisamente sigue siendo imprescindible. Por eso es ahora una voz molesta para gobiernos y poderes económicos.

Si a pesar de todo, 35 millones de personas han podido tener una oportunidad y seguimos siendo una de las pocas voces que proponen soluciones para el 99%, entenderemos porque es necesario seguir defendiendo la cooperación internacional, a pesar de que hagan lo imposible para decirnos lo contrario y desacreditar a sus verdaderos actores.

El camino para llegar al 0,7%, es llegar al 0,4% en el 2020. ¡Exijámoslo!

¿Supondrá un cambio de actitud y de acciones en este tema la llegada de Pedro Sanchez al Gobierno?

domingo, 20 de mayo de 2018

Alimentos ¿o dinero?

Las crisis de hambre en el mundo, están ancladas en nuestro cerebro con dos imágenes tan potentes como cuestionables. La primera es que son inevitables y la segunda es que la solución es repartir alimentos.

Y este esquema se retroalimenta continuamente por la información que recibimos por todos lados tanto desde África como de nuestros barrios, pueblos y ciudades. Por eso, lo que os voy a contar, sorprende. Quizás los conceptos que teníamos gratuitamente anclados, se moverán y ventilaremos, con aire nuevo, alguna parte de nuestro imaginario.

Que el hambre no es una fatalidad divina, ya lo he explicado más de una vez en este espacio. No, no lo es. Todas las hambres tienen siempre una explicación humana y/o política. Pero tampoco es cierto que el hambre, sólo se combate repartiendo alimentos.

En Mauritania en concreto, hemos dejado de repartir alimentos y ahora repartimos directamente dinero. Sí, entregamos dinero. Cuando lo digo, a menudo saltan todas las alarmas, pero dejadme que lo explique un poco.

Repartir alimentos o artículos concretos (kits de higiene) en estas situaciones es bastante complejo, es extraordinariamente caro, puede ser poco útil y tiene algunos efectos secundarios importantes. Puede ser poco útil porque no a todos les faltan las mismas cosas mismo, y estás entregando a todos lo mismo. Es caro porque estas distribuciones suelen requerir una logística complicada y cara. Y tiene efectos secundarios, porque si yo inundo de arroz, maíz o kits de higiene una zona, hundo en poco tiempo todo el comercio, ya débil de por sí, que había en la zona de estos productos.

Si se hace una buena selección de a quién debe dar el dinero, todos los beneficiados por el programa podrán comprar lo que realmente necesitan, es mucho más digno, se llega a muchísima más gente, se hace más rentable y refuerzas indirectamente todo el comercio local.

De hecho en nuestro entorno el propio banco de alimentos o algunos ayuntamientos están buscando a algunos lugares fórmulas similares para que sus usuarios puedan elegir lo que necesitan en supermercados propios o incluso comprar en supermercados convencionales con unas tarjetas concretas que sirven solo para un tipo concreto de productos.

Seguro que ahora lo veis más claro pero os queda una pregunta: ¿Cómo aseguramos que no hay fraude? ¿Que no se lo gasten en alcohol por ejemplo? Os tengo que decir que aunque se pueden introducir limitantes en todos los casos, esto no ocurre. L as personas que tiene una familia con hambre, tienen claro cuáles son sus prioridades. O por lo menos, el fraude pasa tanto, como cuando distribuyes alimentos.

Pensedlo y vereis, que dar dinero en vez de alimentos, aunque rompa nuestro esquema mental, es mucho más justo y sobre todo más digno. Al menos, esa es nuestra experiencia.

Altres articles en aquest blog sobre la fam:
Articles i webs sobre el tema de la fam:

Artículo publicado en la revista "El Portal" de Centelles num. 285 de Mayo del 2018


lunes, 16 de abril de 2018

Semana Santa y el "procés" catalán

Esta semana santa he apreciado como se comparaba lo que pasó hace 2.000 años y lo que pasa actualmente en Cataluña. Muchos chistes y tuits usaban este paralelismo. La Navidad también se presta a este juego fácilmente y por eso yo mismo hago belenes adaptados.

Con independencia de las creencias, la Pascua de hace 2.018 años  no deja de ser una reacción desproporcionada de un estado muy fuerte, primero contra una persona y luego contra sus seguidores, que ponían en riesgo los cimientos de un imperio con sus ideas y planteamientos. La actitud de sus gobernantes, la interpretación sesgada de su justicia en función de los intereses políticos y la fuerza que da tener un conjunto de personas armadas al servicio del poder, son las claves en ese tipo de respuestas del poder.

Es lógico que se vean paralelismos. Los que intentan cruzar la frontera desde África hacia Europa también los ven. Y los ven los familiares y compañeros de los jóvenes de Altsasu. Y también los sirios que hace meses que son bombardeados por su gobierno a Guta. Y los refugiados y la población del lago Chad perseguidos por Boko Haram y castigados por la estrategia de defensa de los soldados chadianos. Y Helena Maleno. Y los que están sufriendo la acción de las "maras" en El Salvador. Y los rohingya en Miannar. Y los ven en Palestina. E incluso los ven también en la lucha por el soterramiento de las vías del AVE en Murcia que hace más de 200 días que dura.

Cuando hablamos de una situación de abuso de poder, de falta de justicia y de uso de la fuerza por parte de un cuerpo armado, encontramos situaciones análogas multiplicadas por todas partes del planeta.

Y si además de mirar el ámbito geográfico abrimos el ámbito temporal y pensamos en 2.000 años de historia, faltaría espacio para recoger en cuántas ocasiones la gente ha sentido algún paralelismo con la semana santa. A mi cada semana santa se me hacen presentes unos cuantos "Jesús" por todo el mundo que son encarcelados y torturados. Y unos cuantos asesinados. Y eso solo porque querían un cambio justo, por tener ideas diferentes o para pedir que no estropeamos el planeta.

Los paralelismos con el proceso y lo que ocurrió hace 2000 años son lícitos pero deben tener en cuenta que el mundo y la historia es muy ancho y muy profundo, y que también hay muchas otras luchas justas. Levantar la mirada da amplitud y sitúa la lucha propia, en su punto. Incluso, descubrir que no es ni de lejos la única, ni la más flagrante, le puede dar más sentido a la lucha mas próxima.




Artículo publicado en la revista "El Portal" de Centelles num. 284 de Abril del 2018

jueves, 22 de marzo de 2018

Desde el 15M hasta Lavapies


Este texto ha sido publicado originalmente en el blog de la Coordinadora Española de ONGD. 

La muerte de Mame Mbaye, el mantero de Madrid, ha sido motivo de polémica. Por la causa de la muerte y por la disputa política de quien dijo primero que. Lo único irrefutable es que ha muerto. La autopsia dice que de un infarto. Médicamente es prácticamente imposible demostrar que un infarto es debido a lo que ha sucedido minutos u horas antes de producirse. Y por lo tanto no podemos afirmar una asociación causa-efecto. Aunque sabemos que las situaciones de estrés son situaciones que estadísticamente preceden a los infartos.

 No nos podemos imaginar lo que es vivir continuamente con el miedo de ser detenido, encerrado en un CIE y / o devuelto a tu país sin demasiados cumplidos después del periplo y de las incontables veces que se jugaron la vida para llegar hasta aquí. Descanse en paz Mame, sus ilusiones, sus sueños y sus esperanzas.

Pero este hecho, actúa de cortina de humo sobre un problema de fondo, para mí muy preocupante. El problema no es demostrar la "causa-efecto", ni saber quién fue el primero en relacionar los dos hechos, ni conocer al detalle lo que sucedió, porque esto ya hemos visto que nos lo podrán terminar disfrazando y vendiendo como quieran.

El problema es que de un tiempo a esta parte hemos visto muchos episodios donde la policía practica una violencia absolutamente desproporcionada, gratuita y lo que es peor dirigida a ciudadanos inocentes y no-violentos. La policía en Murcia, en Cataluña, en Sol, en Lavapies, al 15M, etc. ha dejado de ser el servicio público que da seguridad y protege a los ciudadanos por ser una amenaza contra los ciudadanos y sus derechos. Y ese es el problema. Este es el verdadero y grave problema.


En el vídeo veréis una de las cargas de la policía que se encuentra en Arona Diakhate que está quieto sin ninguna actitud agresiva ni peligrosa y recibe una descarga de golpes (alguno claramente ilegal) hasta hacerle perder la conciencia sin que él haga ningún intento de repeler la agresión. Sinceramente impresiona.

No sé qué genera esta praxis. No sé si estos comportamientos son consecuencia de las órdenes de los superiores, de la sensación de impunidad, de la misma formación o de selección de personal que tienen los cuerpos de policías. O si lo es la "ley de seguridad ciudadana" (conocida como ley mordaza) por la que se protestaba este pasado fin de semana.
Sólo sé que no hay ciudadano de bien que pueda defender una actuación así. Tanto es así, que hemos visto varias veces que los gobiernos optan por negarlas (a pesar de que todo el mundo haya visto las imágenes), vestirlas de eufemismos o directamente invertir el sentido de la violencia, aunque no sea cierto ni haya ninguna imagen que lo acredite.

No podemos generalizar este comportamiento a toda la policía. Todos conocemos actuaciones muy positivas de la policía. Positivas e incluso ejemplares y heroicas a veces. Y eso es lo que me preocupa más. ¿Porque en estos cuerpos hay un silencio cómplice de la mayoría hacia estas actitudes y actuaciones que dañan la imagen de todo el cuerpo? ¿O por qué se silencian las quejas internas y quién lo hace? ¿Qué interés hay en que los ciudadanos sigamos perdiendo la confianza en los servicios públicos que pagamos entre todos?
No lo sé. Sólo sé que esto genera una pérdida de confianza de la ciudadanía y que actúa como una carcoma a los cimientos de la sociedad. El resultado es demoledor para la construcción de una sociedad equilibrada y justa. Para la convivencia diaria. Para la paz social.
Me gustaría mucho escuchar a los sindicatos policiales denunciando a los compañeros que están aprovechando su impunidad para hacer este mal. Mal contra los ciudadanos que lo único que hacen es quejarse o expresar ideas diferentes, y contra todo el resto de la ciudadanía, a los ojos de la cual, pierden toda su credibilidad y legitimidad.
Cuando la fuerza del corporativismo es superior a la de los valores, las instituciones están enfermas de un cáncer que acabará con ellas. Y de paso con la sociedad.
Por favor, miembros de la policía, generen los mecanismos y poner en marcha los procedimientos y la transparencia para que los ciudadanos no acabamos viéndoles como una amenaza, en lugar de como un servicio.


viernes, 9 de marzo de 2018

Casaldàliga? Sí, gracias!



Hace pocos días Pedro Casaldáliga ha cumplido 90 años. 90 años de compromiso, 90 años de renovar una iglesia que había perdido toda la esencia detrás de las formas, 90 años de jugarse la vida cada día, 90 años de estar al lado de los que no tienen nada. Se ha hablado muy poco del tema. Un poco en TV3 y lo mejor un artículo de David Fernández en Vilaweb. Por el contrario estos días también se ha hablado, y mucho, de la vergonzante actuación de 7 personas de Oxfam Gran Bretaña hace siete años en Haití. Se trata de unos hechos preocupantes y del todo inaceptables por tratarse de trabajadores humanitarios.

Nunca se ha hablado tanto de las ONG. La cobertura ha sido completamente desproporcionada en radio y televisión para hablar de un hecho negativo excepcional  hace 7 años cuando cuesta lo indecible arrancar un minuto para explicar lo que se hace bien cada día: el trabajo del 99% de las personas que trabajan en Oxfam, los informes, las campañas, los avances. (Oxfam Intermón ha aparecido en los medios en un solo mes, 8.000 veces más por un solo escándalo antiguo, que lo que es habitual por toda su labor en cualquier campo en un mes estándar).

Tras el de Haití, se han hecho públicos otros casos de acoso y comportamiento inadecuado en diferentes ONG. Bienvenidos sean todos los reconocimientos de errores y de medidas de control. Las ONG no son espacios al margen de la sociedad. Y estamos abatidos porque ya ni sabemos cómo pedir disculpas ni a quién. Porque somos una entidad que hace bandera de la lucha por los derechos de las mujeres. Pero también estamos asustados por las inquina y la poca profesionalidad de muchos periodistas, su mediocridad y el hablar sin saber, de tantos tertulianos.

Que pretenden los medios? Que pretenden los grupos económicos que hay detrás de los medios? Es muy preocupante la deriva del periodismo. El problema no es sólo que la gente se dé de baja como socia sin darnos la oportunidad de explicarnos., el problema es la desconfianza y la sombra de sospecha sobre todo y sobre todos. El problema es que no echamos de menos saber más de Pere Casaldàliga. Que no llenemos horas y horas de informativos con él y sus causas y sus razonamientos. Conseguir que su ejemplo se contagie. Que no tenga más interés un escándalo aislado que el compromiso de toda una vida o de toda una institución.



Hay que replantear la función de algunos medios. Y si somos socias o socios de alguna ONG implicarnos más y pedir más coherencia en todo lo relacionado con la desigualdad de género en todas partes. Ojalá que todo esto nos sirva para aprender y hacer los cambios que aún hagan falta. Ojalá que se pueda recuperar la confianza porque estoy convencido de que el mundo es mejor con Oxfam Intermón. Porque como dice el mismo Pedro, "No basta con ser creyente, también hay que ser creíble.

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Más información: 

1. Pere Casaldàliga:

2. Respuestas de Oxfam Intermón a las informaciones:


3. Si consideras que una manera de reaccionar es aportando dinero para compensar las bajas de socios aquí tienes dos opciones:
 Si no eres socio y alguna vez has pensado en hacerte socio o ahora ves claro que hay que defender instituciones así, hazte socio. Si ya lo eres, ayuda un poco más unos meses!
✅ Si no eres socio ➡ hazte socio!
✅ Si eres socio      ➡ dobla la cuota por unos meses



Artículo publicado en la revista "El Portal" de Centelles num. 283 de Marzo del 2018