viernes, 22 de noviembre de 2013

RENFE... ¿inclusiva?

El sábado bajamos en tren, de Centelles a Barcelona con nuestro hijo y empezamos a hacer prácticas porque él algún día pueda ir solo a Barcelona. Nosotros íbamos un poco retrasados y mirábamos qué iba haciendo después de haberle detallado todo lo que tenía que ir haciendo. Joan tiene 13 años y tiene la Sd. de Down. Aunque lo podrá hacer casi todo, le costará un poco más que los demás y el aprendizaje será más lento.

Pero, una vez más, vimos qué esto costaría más de lo que imaginábamos. Y no sólo por Joan, sino por el propio sistema de cercanías de RENFE.

En Centelles (estación de un pueblo de 6.000 hab.) han suprimido la venta de billetes y la estación tiene un horario reducido. Se mantiene un bar abierto algunas horas, pero sólo sirve (cuando está abierto) para dar cobijo a una máquina expendedora de billetes y los viajeros, ya que no tienen otro lugar donde cobijarse. Con alguna persona que vendiera billetes en la estación habría sido más sencillo. La primera vez que Joan comprara el billete habría costado un poco, pero finalmente se hubiera hecho entender. Las siguientes ocasiones,-con algo más de seguridad por su parte y comprensión por parte del vendedor-, adquirir el billete hubiera sido un simple trámite.

Enfrentarse a la máquina, es un segundo nivel de complejidad. Joan lee, pero con muchas dificultades aún, y conseguir comprar un billete de una máquina expendedora supone una operación compleja, aunque el resto nos pueda parecer relativamente sencillo.

Pero descubro que tampoco sirve la máquina. La máquina expendedora de billetes, no hace billetes de Familia Numerosa. ¿Por qué? No os lo sabría decir. RENFE no me han contestado nunca a esta pregunta aunque los he preguntado varias veces. Creo que es la única opción que la máquina no tiene.

No tenemos billete. Primer problema.

El segundo problema es que no puedo decirle porqué andén pasará el tren hacia Barcelona. Los trenes caprichosamente pasan por uno u otro tanto si suben como si bajan. Pero el mensaje de puede pasar por cualquier andén es demasiado complejo para dar a Joan (y peligroso). Cuando venga el tren por el otro andén, que hará? ¿Cruzará la vía agobiado? ¿Perderá el tren? ¿Lo cogerá en dirección equivocada?.

No sabemos porque andén viene el tren. Segundo problema. (Y este peligroso)

Joan ha de subir pues al tren,-si acertamos el andén-sin billete y esperar el revisor de turno. Revisores, hay de todos tipos. Es cierto que se puede encontrar un revisor/a amable que haga el billete que corresponde y punto. Pero esto, desgraciadamente, no es habitual. Lo más natural es tener algún tipo de conflicto. La semana pasada un revisor no le quería dar el billete con Familia Numerosa a otra hija nuestra porque le decía (con una vehemencia solemne), que si que se puede hacer en las máquinas (!). También dicen que no pueden hacer el billete de Familia Numerosa porque son billetes especiales y no los llevan. O te hacen otro billete imaginario cambiando las estaciones para que coincida el precio. O te llaman y amenazan porque dicen que en Centelles, si que venden billetes. O que, simplemente, no se crean, que vengas de Centelles. Todos los que viajamos cada día en tren sabemos que este es el pan que se da.
La complejidad se incrementa porque la capacidad de Joan de mantener una conversación con alguno de estos revisores (teniendo en cuenta que algunos no tienen mucha más que él), tiene sus límites. Y si se siente amenazado, o no entiende que pasa, o no lo entienden, se pondrá nervioso y exaltado, ya que es su manera natural de expresar lo que con palabras no sabe hacer muchas veces.
Hay todavía una última opción. Que no pase el revisor. De La Garriga (3 estaciones después de Centelles) hacia abajo hay una norma no escrita que dice que no pasa ningún revisor por el tren y la cumplen casi todos.

La discrecionalidad de los revisores es pues el tercer problema.

Pero si en el mejor de los casos le hacen el billete correcto, tendrá un billete de papel con el que no podrá salir de la estación por las maquinas canceladoras que solo admiten billetes con banda magnética y deberá saber en cada estación que hacer, ya que los criterios en cada estación son diferentes*. En Pl. Cataluña tendrá que ir a canjear el billete de papel por otro con banda magnética y saber que tiene que salir por la máquina 4 (¡Búscala!!). En Sants tendrá que buscar el punto de salida donde hay un revisor de control y explicarse. En Arc de Triomf, según qué hora, deberá colarse detrás de alguien porque no hay nadie de RENFE y en Sagrera por según qué salida tendrá que hacer lo mismo.

Cómo salir de la estación final. Cuarto problema

Definitivamente, hemos descubierto que no será sencillo que Joan baje solo en tren a Barcelona. El número de variables de la carrera de obstáculos de Cercanías-Renfe es tan grande que nos lo han puesto rozando la imposibilidad.

Lo intentaremos como lo intentamos todo, pero me gustaría saber porque los Sres. de Cercanías lo hacen todo tan complicado y poco adaptado. Porque, si en la estación hay un bar con personal, ¿no pueden seguir vendiendo billetes? ¿Por qué no hay billetes de Familia Numerosa en la máquina? ¿Por qué no hay una formación que permita uniformidad de criterios a los revisores? ¿Por qué no hay un criterio uniforme a la salida? ¿Por qué los trenes no pueden venir siempre por el mismo andén?


Tenemos un serio problema para ayudar a nuestro hijo a hacer una vida independiente. Y la verdad, ¡poca confianza en que RENFE y Cercanías nos ayuden!



*Unos días después de escribir este artículo, los revisores de Cercanías emiten ya billetes con banda magnética en el mismo tren, y por lo tanto el tema de la salida de la estación estará solucionado siempre y cuando pase el revisor. Si no, .. seguiremos igual.