miércoles, 28 de agosto de 2013

I have a dream today! (Hoy tengo un sueño)


El 28 de Agosto de 1963, Martin Luther King hizo en Whasignton el discurso "I Have a Dream today" (Hoy tengo un sueño). Hoy hace 50 años. Quiero hacer un homenaje a aquel gran luchador que como buen líder, sabía la importancia que tiene proyectar futuros en positivo, abrir caminos a la mente para ganarle la partida a la resignación y al fatalismo. Luther King fue capaz de imaginar que Obama podía ser presidente cuando nadie osaba imaginarlo, y aquí radica la fuerza de su discurso. Han pasado muchas cosas en 50 años, pero quizás no tantas tan buenas, ni siquiera con respecto al racismo, todavía demasiado presente.¿ Qué soñaría hoy Luther King? Quizás diría...

Hoy tengo un sueño

• He soñado que todas las personas de todo el mundo tienen el mínimo para vivir con dignidad, y que su vida no está amenazada.
• He soñado que todos los niños independientemente de donde hayan nacido, pueden ir a la escuela y que todo el mundo tiene derecho a la salud. Que hombres y mujeres de todo el mundo tienen las mismas oportunidades para salir adelante, para encontrar trabajo o disponer del trozo de tierra que necesitan para vivir.

Tengo un sueño!

• He soñado que las fronteras de los países sólo son espacios para recordar que hay maneras de hacer diferentes, y todo el mundo lo entiende y se entiende.
• He soñado que los conflictos ya no se resuelven con violencia y que no se impone el punto de vista de una persona o país sólo porque tiene más dinero o más armas.

Tengo un sueño!

• He soñado que los dirigentes de todo el mundo entienden que el progreso de su país, y de su gente, deben ser compatibles con el progreso del resto del mundo y respetar las posibilidades y los límites del planeta.
• He soñado que hemos erradicado las desigualdades más sangrantes, y que ya nadie le encuentra sentido a acaparar dinero, que ya no hay paraísos fiscales y nadie especula ni juega a hacerse rico con los bienes, el dinero o el futuro de la gente.

Hoy tengo un sueño.

• Imagino un mundo donde todos pueden expresarse y participar. Imagino un mundo donde todo el mundo tiene derecho a tener un sueño, y donde los sueños de todos hablan de paz, justicia y bienestar común. Sueño que a partir de hoy trabajamos, y que cada día cambiamos algo en nuestra vida, en nuestra realidad, en nuestro entorno, para hacer lo posible, como si de nosotros dependiera ...
".. porque depende de nosotros, créeme! ", como dice Joan Maragall, en su" Elogi del viure".


Más información sobre el discurso:

  • Diari ARA: 
         Què se n'ha fet del somni de Martin Luther King?   Nuria Ferragut
          'I have a dream', un salm contemporani  L'analisi del seu discurs per Toni Pique
         12 dates clau en la lluita conta la discriminació racial d'Enric Revuelta





Articulo publicado en la columna mensual de la revista "El Portal" de Centelles. (Num 229 Setiembre 2013)







viernes, 23 de agosto de 2013

Combatir la pobreza: ¿vamos río arriba?

Articulo publicada en el diari Ara el 24 de Agosto del 2013. Traducción gentileza del equipo de comunicación de la CONGDE. Podeis encontrar el articulo original en catalan AQUI

 Hace muchos años, en una comunidad a la orilla de un río, vieron a una persona que se ahogaba y fueron a auxiliarla. Mientras la reanimaban vieron una segunda persona que se ahogaba y, de repente, muchas más. El río no dejaba de traer gente que se ahogaba. Se organizaron para hacer turnos y se especializaron por equipos: unos les sacaban del agua, otros los reanimaban, otros los secaban, etcétera. Pero cada día se ahogaba más gente y no daban abasto. Hasta que un día uno de los equipos se preguntó... "Pero, ¿por qué cae al río tanta gente?" "Hay gente en peligro y no es el momento de hacerse preguntas!", les dijeron. A pesar de ello, el equipo se rebeló, dejó el trabajo entre acusaciones de insolidaridad y marchó río arriba a buscar la razón que provocaba la situación. Y descubrieron que se había roto el único puente de la zona. Antes de encontrar soluciones, se hicieron preguntas como: ¿por qué se ha roto el puente?, ¿quién es el responsable?, ¿quién y cómo había que arreglarlo?

Historias como ésta se utilizan en los cursos para voluntariado en muchas ONG. Pero después de ver los debates generados por el Informe del Síndic de Greuges sobre malnutrición infantil en Cataluña, o la idea de una lotería catalana para ayudar a programas sociales, parece que serían más necesarias en los despachos de algunos políticos, de algunos tertulianos o en algunas sobremesas de verano. Quienes nos dedicamos hace años a lidiar con la pobreza, estamos muy preocupados porque estamos dando muchos pasos atrás en el tratamiento de este tema.

El informe del Síndic nos está diciendo que cada día ahoga más gente. Y podemos dar muchas vueltas a los conceptos y a los datos, pero mientras, va cayendo más gente al río. La realidad de empobrecimiento acelerado es evidente y las entidades ya hemos advertido bastantes veces de la gravedad de la situación. Y pareciera que casi la única respuesta que tenemos es la recogida de alimentos.

El obispo brasileño Hélder Câmara lo explicaba hace años de una manera clarividente: "Si doy comida a los pobres me llaman santo, pero si pregunto por qué son pobres, me llaman comunista". Mientras damos comida nos sentimos muy bien, y los medios y los responsables políticos alaban nuestras iniciativas solidarias. Es fácil: compromete muy poco y da buenos réditos de imagen. Así, multiplicamos los puntos de recogida de alimentos y el voluntariado del Banco de Alimentos o de Cáritas, y tenemos que estar orgullosos de ello. Pero esto se llama asistencialismo. Y no es malo per se, pero es insuficiente, si es la única respuesta. Este es uno de los grandes aprendizajes de los 50 ó 60 años que hace que las ONGD trabajamos en países pobres. Y no es ninguna crítica a las instituciones que se dedican a ello, que, además de imprescindibles, son las primeras conscientes de los límites de este tipo de abordaje del problema.

Aunque afortunadamente Cataluña está muy lejos de ser como Sudán del Sur, Haití o Burkina Faso, vemos con asombro e indignación como las respuestas de nuestros políticos cada vez se parecen más a las que solíamos criticar de aquellos países: balones fuera y ayudas limitadas entendidas como limosnas y no como derechos. Y maratones y loterías más propias de la beneficencia de otros siglos. Como si todo el trabajo hecho antes para erradicar la pobreza, y todo el conocimiento acumulado, aquí y en todas partes, hubiera sido un pasatiempo de nuevos ricos.

Y un segundo aprendizaje: los equipos se agotan después de un periodo especialmente si la sensación de que no están consiguiendo nada, sobre todo después de reanimar la misma gente tres y cuatro veces. Y, en vez de cambiar de estrategia, abandonamos. En el mundo de la cooperación lo llamamos "la fatiga de la ayuda".

Volvamos ahora a Hélder Câmara y vamos al porqué. La respuesta no es tan clara ni inmediata como en la historieta que hemos explicado al principio del artículo. Esta segunda parte no cuenta con tantas complicidades, y los gobiernos se sienten señalados. Aquí entramos en el terreno de los riesgos, pero también de las soluciones reales. Como en la buena medicina, debemos atajar las causas, y no sólo los síntomas.

La clave para combatir la pobreza radica en combatir las desigualdades. Critiquemos al Síndic o defendámoslo. Pero no nos quedamos aquí. Necesitamos un poco más de valentía y decisión individual, colectiva y política. Podemos practicar una solidaridad inteligente, con visión global y proyección de futuro. Ir más allá de la autocomplacencia del asistencialismo y apoyar a todos aquellos que ya han ido río arriba. Exigir a quienes llevan el timón que se atrevan a plantearlo todo. Enfrentar la pobreza requiere más valentía que enfrentar los peores enemigos. Por suerte, en la lucha contra la pobreza no partimos de cero. Conocemos entidades, gente y países que lo hacen y lo hacen bien. Por cada paquete de arroz que damos al banco de alimentos, hay que dar cinco euros o cinco tardes para arreglar puentes. Por cada noticia de galas benéficas que aparezca en los medios, hace falta que aparezcan cuatro sobre proyectos de aquellos que hacen crecer el derechos, las oportunidades y la dignidad.