viernes, 28 de abril de 2017

0,7% , todavia pendiente

La presentación de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) nos ha llevado a revisar que se hacía con el presupuesto de cooperación internacional que una vez más está por debajo mínimos tras un recorte que supera el 70%.
Oxfam Intermón me pidió una serie de 4 artículos que durante 4 semanas han ilustrado la campaña #RIPayuda con 4 capítulos que ilustran el recorte en la politica pública de cooperación: género, cambio climático ciudadanía y refugiados. Se publicaron en facebook y los he recopilado todos en esta entrada. Tambien añado al final el análisis que hace la Coordinadora española de ONGD

1. Cooperación y genero
En Marruecos, acercarse a un campo de fresas y hablar con las mujeres que allí trabajan, puede suponer para ellas, perder el trabajo y que nadie las contratas nunca más. Sin papeles, sin alfabetización, sin posibilidad de defensa legal y con un estado poco sensible a estos problemas, las condiciones de trabajo y de acoso personal llegan a puntos de violación de los derechos humanos que no nos podemos ni imaginar.
En Rep Democrática de Congo por el solo hecho de ser mujer y estar en zona de conflicto pasas a ser objetivo de todos los bandos para ser abusada o violada. Y posteriormente rechazada por la familia. En Colombia también, hasta el punto de que han tenido una campaña que se llamaba "saquen mi cuerpo de la guerra"
En Etiopía hemos visto niñas que dejaban la escuela para encargarse de ir a buscar agua caminando horas y horas.

Son ejemplos de una misma realidad que muestran como las mujeres, lejos de tener las mismas oportunidades que los hombres, son objeto de abuso, desprecio y discriminación por culpa de estructuras políticas, económicas y culturales que perpetúan esta injusticia.

Y se invisibilizan las mujeres. Y sus luchas. En nuestro país hemos visto las manifestaciones más multitudinarias que se recuerdan para el 8 de marzo y aún así no paran los asesinatos machistas y la violencia de género que ha costado de visibilizar y los micro-machismos tan anclados en nuestra sociedad que parecen imposibles de erradicar.

Si esta es la realidad a un país con un estado de derecho como el nuestro, imaginemos lo que puede ser en un país con un estado y un sistema judicial muy débil y precario.

Por estas razones se necesitan programas de cooperación específicamente de género. Programas que apoyen mujeres valientes que quieren cambiar esto, a gabinetes que quieren defender estas vulneraciones, a colectivos que tratan de organizarse y defender derechos, más que elementales. Porque si, hay, hay que defenderlos.

Y esto es los que hacen los proyectos de cooperación en todo el mundo. O mejor dicho lo que hacían. Los proyectos de Cooperación española de género han reducido el presupuesto un 76%. Y que se haya recortado tanto la Cooperación es grave por dos razones. La primera es que no podemos hacer proyectos como estos. La segunda, mucho peor, es que mujeres que habían comenzado a luchar porque tenían apoyo de la cooperación, ahora se han encontrado de repente más expuestas y vulnerables que nunca por su lucha y sin soporte por los recortes. Y como consecuencia, con su vida en peligro. 185 mujeres lideresas han muerto en el mundo en 2015, y recuerdo ahora especialmente a Berta Cáceres.
Si por todo ello, luchamos contra #RIPayuda y para que muchas #heroinas puedan seguir con esta lucha y la humanidad sea mas justa


2. Cooperación y ciudadania
Cuando vemos toda la corrupción que nos rodea, las decisiones judiciales que se toman, cuando nos hacemos conscientes de las desigualdades y de que una élite que se está enriqueciendo desproporcionadamente en todas partes, nos preguntamos que tenemos que hacer para que todo esto no ocurra.
En cada caso hay medidas concretas a tomar pero hay un denominador común para combatir eficazmente todas estas situaciones: Incrementar nuestra madurez democrática. Nuestra y la de todos.
Incrementar la madurez democrática significa ser sujetos activos, significa estar atentos a lo que pasa, exigir transparencia, no delegar responsabilidades a nuestros gobiernos ni a los políticos y estar encima de las decisiones que toman. La democracia no consiste en votar cada 4 años y luego delegar. Ya tenemos pruebas suficientes, especialmente en días como hoy, que esto no funciona.
Miquel Martí Pol decía "la Paz no es un golpe de viento repentino, sino la piedra donde cada día hay que esculpir el esfuerzo de conquistarla". Pues con la democracia pasa lo mismo.

Y si esto aquí no funciona, imaginaros en otros lugares donde todavía no hay democracia o la democracia que hay es aún más débil que la nuestra.
Entre estos otros lugares hay la Rep. Dominicana, país donde parece que sólo haya turismo y resortes, pero donde vive gente en medio de una situación de corrupción y desigualdad generalizada. Aquí es más importante aún reforzar la madurez democrática y estar al lado de las personas, que a pesar de que la dura situación personal, están liderando y empujan luchas colectivas.
Patricia es una de estas mujeres. Y Ciudad Alternativa es una respuesta de dignidad que sus habitantes dieron a la dejadez y al olvido de sus autoridades. Una ciudad dignificada donde las cloacas y la suciedad han dejado de ser el denominador común. Y esto se pudo hacer con la colaboración de Cooperación Española.
Esta cooperación Española ha reducido el presupuesto en un 70% para proyectos como este y por eso hablamos de #RIPayuda.
La cooperación cuando está en manos de personas que luchan (como la comunidad de Ciudad Alternativa) tiene resultados, y cuando deja de existir repentinamente como es el caso, tiene consecuencias.
El Gobierno español debería tomar nota y asumir un compromiso firme y real con la cooperación al desarrollo, aumentando la partida al 0,4% y priorizando el fortalecimiento de la sociedad civil en países como República Dominicana. Una sociedad civil que es fundamental para acabar con la desigualdad, allí, aquí y en todas partes. #STOPdesigualtat


3. Cooperación y cambio climatico
¿El cambio climático genera pobreza? Para nosotros, como mucho, genera malestar. No hace el frío o el calor cuando corresponde y las vacaciones no son como antes. Genera sequía y tenemos que controlar un poco el consumo de agua y quizás no llenar las piscinas particulares. O algún chiringuito de playa ha ganado mucho menos de lo previsto porque no ha hecho el calor esperado ese verano. Con estas coordenadas es difícil ver el cambio climático como algo trascendente para la vida.

Pero si eres de una familia agricultora en Mauritania, si semanas antes de la siembra ya has reservado la semilla, el último grano que tenías para comer, esperando que el cielo y la naturaleza te diga cuándo plantar, como te enseñaron tus bisabuelos, es diferente. Tienes que esconder los últimos granos, la semilla (como cada año en esta época hay hambre y todo el mundo busca los últimos granos), porque es la clave para tener después una cosecha, única solución para el hambre y para vivir un año más. La cosecha más que una fuente de ingresos, es la prórroga de la vida por un año.

Y si entonces no llueve o lo hace en exceso y la semilla no germina o se pudre, es la esperanza de la familia la que no germina o se pudre. El frágil equilibrio en el que vivían, se ha perdido. Y no hay una segunda oportunidad.

Visto así, el cambio climático toma otra dimensión.

Que estas familias tengan una oportunidad pasa por programas que les permitan no depender de una sola, y esto se conoce por programas de resiliencia. Que estas familias tengan una oportunidad pasa por entender que el cambio climático que sufren más que nadie, se ha generado en los países donde sólo es una anécdota. Que estas familias tengan una oportunidad pasa por el Fondo Verde del Clima donde España ha aportado solo un 1% de los 100 millones a los que se había comprometido.

Cuando nuestro gobierno no destina a cooperación lo que debe destinar, los programas de resiliencia desaparecen, el fondo verde no se paga,... y las familias agricultoras de Mauritania pierden la única oportunidad que tenían. No, no es gratis incumplir los compromisos porque hay un #SOSclima que #RIPayuda no quiere escuchar.


4. Cooperación, ayuda humanitaria y refugiados
Hoy faltan 173 días para que se cumpla el plazo de acogida de personas refugiadas. España se comprometió a acoger 17.387 personas refugiadas en dos años. Los dos años acaban en setiembre y solo hemos acogido a 1.237 (el 7%) de las comprometidas.

La presión popular ha conseguido que este último mes las llegadas hayan aumentado un 50% respecto al año y medio anterior. Pero a este ritmo necesitaríamos entre 2 y 3 años más para cumplir y solo nos quedan 6 meses.

Ver las personas desplazadas en el lago Chad con el doble yugo del desplazamiento y el hambre es un ataque al concepto de dignidad humana (y no lo digo por la acogida de los locales que ha sido ejemplar). Verlas acampadas en nuestros países europeos con recursos, es una patada en el hígado. #SOSrefugiadxs

Por estas razones no vamos a permitir que ese mínimo no se cumpla y vamos a exigir que lleguen todos antes del 26 de setiembre. #VenidYa

Pero queremos exigir una respuesta integral. Acoger es imprescindible, pero solo acogiendo abordamos la situación pero no el problema. El problema pide mirar a las causas. Y las causas son conflictos, intereses económicos, hambre y cambio climático.
Y en esas causas los presupuestos del estado tienen algo que decir. Los presupuestos de cooperación son el termómetro de nuestra consciencia planetaria. De nuestra responsabilidad ética y social con todas las personas del mundo. Y ese termómetro indica que tenemos fiebre.

El presupuesto de nuestra consciencia planetaria ha bajado un 70 % los últimos años. El dinero que destinamos a combatir las causas que generan pobreza, desigualdad y desplazamiento forzado ha quedado reducido a 0,12% muy lejos del 0,7% comprometido #RIPayuda. Y encima queremos pagar la acogida de los refugiados con el dinero destinado a combatir las causas de la pobreza y el desplazamiento forzado. Error grave. Los fondos de cooperación no deben ser para pagar la acogida. Y los fondos de ayuda humanitaria deben ser como mínimo de 150 millones (el año anterior no llego a 47 millones http://www.realidadayuda.org/ )

No, ni aceptamos que no cumplan sus compromisos de acogida, ni que nuestro presupuesto siga reflejando esa inconsciencia global. Presupuestos de cooperación dignos y acogida de personas refugiada, YA!


Podéis encontrar más información en:
Oxfam Intermón: Héroes de la ayuda
Realidad de la Ayuda
Coordinadora Espanyola: Analisi del Presupostos Generals de l'Estat
Iniciciativa #VenidYa de apoyo a los refugiados


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