miércoles, 8 de junio de 2016

Refugiados: Justicia, estrategia y asistencia.


El tema nos tiene un poco superados. Los vemos día si, día también en los periódicos y en televisión. Con imágenes que rompen el corazón. Con historias personales que conmueven. Con acciones en su contra que no entendemos.

Haríamos lo que fuera por ellos. Comprobamos que podríamos ser nosotros y eso nos toca la esencia más humana que tenemos y aflora lo mejor de nosotros mismos. Y es que en aquella parte mas humana, esencialmente humana, no hay distinciones sexo, religión, color de la piel o cultura. La parte mas humana nos conecta y nos permite entender la humanidad de cualquier otra persona.

Después, la parte racional alimentada por mensajes e informaciones dirigidas intencionalmente, nos harán pensar "racionalmente" y decir que no podemos acoger, que no nos toca, que se cargarán Europa..en definitiva..que primer nosotros! Hecho que actúa directamente en contra de nuestra esencia humana y hay que identificar como peligroso.

Una vez apartado el peligro, y con la esencia humana a flor de piel necesitamos resolver el tema. Porque en el fondo nosotros somos de resolver los temas. De solucionar los problemas, y de hacerlo rápido. Y el tema no se resuelve. Y no sabemos que hay que hacer. Queríamos recoger mantas, i.. ahora nos dicen que no. Queremos acogerlos en casa si es necesario y nos dicen que es una mala idea. Queremos que vengan ya y pesar de que ayuntamientos y gobiernos locales se vuelcan ... el Gobierno central no los deja.

Y escucho repetidamente las mismas preguntas: Entonces, ¿Que hay que hacer?  Alguien nos lo puede explicar y dejarnos de atormentar con el tema? ¡De verdad que lo queremos resolver!

Y hay dos cosas que son importantes que tengamos en cuenta.
  1. No es un problema simple. Y por lo tanto la respuesta tampoco lo será. De entrada el tema sólo se resuelve de verdad terminando la guerra. El resto son "tiritas". Para complicar la solución, los refugiados que más necesitan acogida son una parte de los que siguen en Siria, Líbano o Jordania que son los más vulnerables y no los que han llegado a Europa. Y para cerrar el sudoku, los gobernantes creen que no queremos a los refugiados y que si los llevan no les volveremos a votar. Son tres problemas que no resolveremos fácilmente.
  2. Hace muchos años que en el mundo se dan estas situaciones desgraciadamente. Hace muchos años que tenemos injusticias similares y reacciones humanas incomprensibles. Y la única diferencia que había entre la prisa que tenemos para resolver el tema y el hecho de ignorarlo hasta el año pasado, es que ahora los vemos en nuestras playas y en nuestras noticias. Es tan injusto si es sirio como si es de Rep. Centroafricana de Burundi, del Kurdistán, saharaui, palestino, somalí o de Afganistán. Todos son personas y nuestra esencia humana puede conectar exactamente igual con cualquiera de ellos
Con estas dos variables siempre en el horizonte, exigimos a los gobiernos que trabajen para terminar las guerras. Y aceptamos sin dudar los que ya tenemos en casa -aunque no sea el más justo- pero pedimos que también vengan desde Siria un porcentaje de aquellos que más lo necesitan.
Y hagámoslo, sabiendo que será el primer paso para ser todos un poco más humanos. Las prisas asistenciales son malas consejeras. Pedimos más justicia y más ir a las causas de los problemas. Hay que empezar una carrera de fondo para entender que quien tiene que madurar y actuar en consecuencia es nuestra propia humanidad. Cuando haya madurado, lo sabremos, porque la distancia al sufrimiento y la necesidad de actuar no será el único determinante de nuestra acción. Si vamos corriendo a Grecia, trabajo tendremos, porque el hay mucha necesidad de voluntarios. Pero ya conocemos bastantes hospitales que llevan décadas en campos de refugiados que fueron creados provisionalmente por unos días. Y no son la solución por mucho que nos "reconforte personalmente" ir allí a hacer asistencia.

A pesar de todo esto, que no nos engañen, los queremos aquí ya! No votaremos a quienes no los quieran traer y no vamos a parar de exigir a quien sea, justicia. Para los que han llegado a Europa y para los que no. Para los Sirios y los que no lo son. Será nuestro entrenamiento para ser mejores. Ellos son la mejor excusa para ayudar a madurar nuestra solidaridad.


Este articulo lo he escrito a petición de Angels Ballarin para la revista APSALUT
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