domingo, 13 de noviembre de 2016

El riesgo de defender.

Maxima Acuña, activista peruana amenazada por su lucha
185 personas fueron asesinadas en 2015 por defender los derechos humanos. 122 en América Latina. Lo explica el informe de Oxfam Intermón, "El riesgo de defender".
Hablé de ello para homenajear a Berta Caceres asesinada el pasado mes de abril en Honduras. A su sucesor lo han intentado matar ya dos veces. Y el 90% de estos asesinatos, quedan impunes.

Nos cuesta entender que ser comprometido socialmente, que defendiendo ideas en beneficio de tu pueblo y de las generaciones futuras, puedas poner en riesgo tu vida. Lo más difícil que tenemos que vencer nosotros para movilizarnos es la pereza. Es inimaginable pues que haciendo esto te juegues la vida.

Estos asesinatos los hacen gobiernos, grupos paramilitares y grupos empresariales con fuertes intereses económicos. El patrón es el mismo en todas partes. Para obtener beneficios económicos, para obtener poder, pasan por encima de las personas aunque estas defiendan cosas justas, pensadas en clave de futuro y en beneficio de todos. Un sistema impune hace el resto y permite que cada semana mueran tres personas en el mundo para defender los derechos humanos.

Una empresa no llega a estas prácticas repentinamente. Son fruto de pérdidas incrementales de valores. Las empresas deben ser rentables, pero no a cualquier precio. Toda empresa debe saber cuál es el rol social y cuáles son sus valores. Todos conocemos gente que para ascender o para conseguir beneficios, son capaces de todo. Escuchaba hace unos días a un director con valores de una multinacional que decía: "Un momento clave en la empresa, es cuando tienes un jefe, un responsable de equipo que te soluciona la cuenta de resultados pero a costa de lo que sea o quemando al equipo que tiene a su alrededor. Si lo despides, todo el mundo entenderá de verdad que tu empresa tiene unos valores "

Empresas y gobiernos que en su día no quisieron ver cosas como esta o que deslocalizan, subcontratan, que tienen lejos los trabajadores y que no velan por los valores, son las que con el tiempo justificarán despidos injustos, fraude fiscal, corrupción, engaño a sus clientes o en casos extremos acabarán asesinando a alguien si les molesta

Es necesario que luchemos para que estos asesinatos no queden impunes, pero también que velemos por las pequeñas cosas y comportamientos de cada día en nuestras empresas y en nuestro país, porque son importantes. Todo NO vale



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Artículo publicado en la revista "El Portal" de Centelles num. 267 de Noviembreo del 2016
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