sábado, 17 de diciembre de 2016

El hambre NO es un problema


Asociamos pobreza con hambre.
   Hace años que combatimos el hambre.
    Hace años que repartimos alimentos para hacer frente a las sequías.
     Hace años que pensamos que este es el problema más grave de la humanidad.
Cada día mueren de hambre en el mundo 25.000 personas.

Y por qué no hemos resuelto todavía el problema del hambre? Sencillo. Porque el hambre, NO es el problema. El hambre es la consecuencia de un problema. Todos sabemos que si tienes una infección y sólo das medicinas para la fiebre no conseguiremos nada. Hay que dar también antibióticos para que la persona se cure.

Pues eso que para todos es evidente, lo hemos obviado en el caso del hambre. El hambre no cae del cielo por fatalidad. Todas las hambrunas, tienen causas concretas humanas que las provocan.

En nuestras ciudades hay hambre. No muere nadie de hambre, pero genera sufrimiento. Pero el hambre en España no es el problema, es el síntoma. El problema es la falta de trabajo, el precio de la vivienda y el de la energia y los suministros.
    Y cuando hablamos de hambre en nuestras ciudades sólo pensamos en el banco de alimentos.

En el mundo hay hambre. 25.000 personas mueren de hambre cada día. Pero el hambre en el mundo no es el problema, es el síntoma. El problema es el acaparamiento de tierras, el cambio climático, la especulación alimentaria y la falta de estructuras que permitan equilibrar campañas agrícolas.
     Y cuando hablamos de hambre en el mundo sólo pensamos en alimentos.

Una familia campesina guarda de un año para el otro, la semilla necesaria para sembrar. El resto es el grano para la propia alimentación de subsistencia. Si debido al cambio climático no llueve como lo hacía antes, o llueve demasiado cuando plantan la semilla, o no germina o el agua se la lleva o la pudre. Y entonces esta familia o comunidad no tiene otra oportunidad. Tienen que emigrar o morir de hambre.
El cambio climático es la última perversión de nuestro mundo. Se produce donde hay más riqueza y afecta donde hay más vulnerabilidad, en los países empobrecidos.

Para combatir el hambre, debemos dar ahora soluciones, estrategias y recursos a los que lo están sufriendo y sobre todo cambiar las políticas mundiales que generan el cambio climático.

Sí, una placa solar, un vehículo eléctrico o racionalizar nuestro gasto de gasolina puede ser una buena manera de combatir el hambre. No pensamos sólo en alimentos!


Si quereis conocer más sobre este enfoque:




Articulo publicado en "El Portal" (Centelles, Cataluña) num 268 del mes de Diciembre 2106
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