sábado, 11 de octubre de 2014

Seis pensamientos sobre el Ébola

Toda la información sobre los últimos acontecimientos del Ébola me hacen escribir seis apuntes sobre el tema:

Dibujo de André Carrilho
1.  Lo primero de todo es una consideración en torno a las personas que lo padecen. Todas las personas, por el solo hecho de ser personas, tenemos los mismos derechos esenciales y la misma dignidad humana. La enfermedad de una senegalesa tiene la misma importancia que la de una española. La muerte de alguien nacido en Liberia es igual de grave que la de alguien nacido en Francia, en Suiza o Estados Unidos. Tanto cada uno a nivel individual como los medios de comunicación a nivel colectivo, deberíamos revisar cómo tratamos este punto. La ponderación de la importancia de una noticia en función de donde ha nacido el afectado o protagonista en vez de aplicar elementos objetivos de importancia o gravedad es una práctica habitual pero muy criticable. La banalización o el tratamiento sensacionalista de la noticia que hemos visto estos días hace mucho daño al periodismo y más cuando se puede contrastar médica y científicamente la información

Foto de Marcello Scotti
2.  La segunda es mi reconocimiento, agradecimiento y admiración a todo el personal sanitario que ha contraído la enfermedad y a todo el que ha muerto
. Todos y todas, pero especialmente los  africanos y africanas, que han seguido atendiendo a la gente sabiendo a que estaban expuestos. Sabiendo que ningún estado se preocupará por ellos. Sabiendo que nadie conocerá la generosidad y la heroicidad de los que han seguido en la brecha por profesionalidad y humanidad. Sabiendo que no tienen ni tendrán en breve los medios necesarios para protegerse con eficacia.

3. Desde su aparición, el ébola ha matado a 8.000 personas. 3.500 en esta última epidemia. Cada día mueren 10.000 personas de hambre, 4.110 de sida i 1.726 de malària. Estas cifras nos permiten relativizar las cifras totales y nos permite ver como la magnitud de las tragedias y su relevancia, no siempre están relacionados. Como decía en el primer punto, las comparaciones entre a que damos y a que no le damos importancia nos llevan a preguntarnos los porqués.

4.  El Ébola nos ha preocupado básicamente cuando hemos visto que llegaba a nuestro país. La globalidad también es esto. Y esto nos debe ayudar a entender que en nuestra realidad diaria o pensamos en clave de planeta o nos encontraremos con estas duras realidades. Si pensamos sólo en clave de proximidad nos estamos engañando creyendo que lo que pasa lejos de casa no nos afecta. El libro "El boomerang de la deuda" de Susan Georges ya nos hablaba hace bastantes años de que nuestras conductas egoístas nos vuelven en forma de boomerang. Ignorar que hay que trabajar por el derecho a la salud de cualquier persona del planeta nos retorna en forma de enfermedades, como un boomerang vuelve al punto de origen. Los virus no entienden qué es una frontera ni una valla como la de Melilla. La desafortunada frase "Primero los de casa" la hacen añicos los propios acontecimientos. No sé si esto ayudará a entender la importancia de la Cooperación Internacional basada en los derechos como el de la salud. Mucho me temo que este gobierno tampoco entenderá esto.

5.  He leído y escuchado a más de un lugar que hay que enviar el ejército a controlar el brote. No nos engañemos. El ejército tiene la función que tiene y lo que pretendemos enviando el ejército es, como mucho, protegernos nosotros y actuar sobre los síntomas. Quizás controlen el problema, pero no lo resolverán. Si no trabajamos sobre la salud y tenemos garantizado un sistema sanitario decente en todo el mundo, no resolveremos nunca este tema.

Afegeix la llegenda
6.  La epidemia del Ébola es una epidemia grave que está creciendo de una manera muy importante. Seguimos sin tratamientos efectivos. Tiene una alta mortalidad y actúa, hoy por hoy, sobre gente muy, muy vulnerable. La situación en las zonas afectadas es de pánico y desesperación. Los tintes dramáticos que tiene esta enfermedad en África no los podemos ni imaginar y el desesperanza y injusticia que generan, tampoco. Y además es un inconveniente más a sumar a todos los que ya tienen los africanos y africanas. A todas las dificultades que tenemos para combatir la desigualdad, se añade esta derivada una vez más de la pobreza, la desigualdad y la injusticia global. La epidemia como todas después del punto álgido remitirá, pero volverá periódicamente mientras no actuamos para mejorar la salud de todos y en todas partes, generando todo cantidades ingentes de dolor sufrimiento e injusticia.

Más información:

OXFAM INTERMÓN; Si quereis colaborar con el trabajo de Oxfam Intermón sobre el terreno, aquí teneis más información de que estamos haciendo para luchar contra la enfermedad y la posibilidad de ayudar economicamente a llevarlo a cabo:
                                                       ÉBOLA OXFAM INTERMÓN   

                                                                      ¡¡GRACIAS POR COLABORAR!!
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